Anguita se encuentra situada en una hoz por la que el río Tajuña corta a la sierra Ministra.
Una situación estratégica entre las cuencas del Ebro y del Tajo que la convierte en la zona arqueológica más rica de Guadalajara. Los yacimientos nos muestran una ocupación desde tiempos prehistóricos con: el dolmen del “portillo de las Cortes” en la pedanía de Aguilar; y del Abadón en Anguita; los grabados paleolíticos de la cueva de la Hoz en Sta. Mª del Espino; los grabados de la Cueva de la Mora las fortificaciones del castro Celtibérico del Hocincavero y el campamento romano de la Cerca. Todo ello nos desvelan la importancia y permanencia del enclave durante el devenir del tiempo.
Tras la reconquista quedó incluida en el afoz o común de villa y tierra de Medinaceli y en el s XV se incluyó en señorío a los de la familia “La Cerda” y ser del ducado de Medinaceli. Anguita gozó de una prosperidad por sus batanes y sus molinos, de ello son testigo sus construcciones.
Edificios y construcciones históricas
Entorno al s.XI tenemos la Torre de la Cigüeña: torre vigía árabe situada en la parte más alta del barranco sobre el que se asienta el pueblo. De esta época data también la iglesia de San Pedro situada en un enclave ideal junto al río y encerrada en el barranco, Del sXVII en lo alto del pueblo está la iglesia parroquial de Nuestra Sra. De la Lastra. edificio con planta de cruz latina y ábside con una gran ventana con cercos molduradas barrocas rematando un escudo episcopal.
Del s.XVIII nos encontramos con el pairón de San Vicente, la ermita de la Soledad, el hospital, varias casas de corte recio y señorial sobre las que destaca el Ayuntamiento con aire de pequeño palacete con patio interior rodeando de columnas de madera, que fue testigo el 25 abril de 1813 de la constitución de la primera Diputación de Guadalajara.
Algunos datos históricos a tener en cuenta son:
Paso de El Cid por el lugar y por el Campo Taranz en su viaje a Valencia. Pernoctó una noche, razón por la cual, el pueblo, con la denominación de “Cuevas de Anguita”, aparece en el Cantar de Mío Cid.
El rey Felipe II durmió en el lugar dos noches según consta en la "Relación del viaje hecho por Felipe II en 1585, á Zaragoza, Barcelona y Valencia", escrita por Henrique Cock.
Excomunión del lugar, junto con las demás aldeas de Medinaceli, por no colaborar con la construcción de la catedral de Sigüenza, siglo XII. El conflicto se solucionó mediante Bula Papal del año VII del pontificado del Papa Celestino III.
En el año 1813, dentro del palacete que actualmente es el Ayuntamiento, se firma el Acta de Constitución de la Diputación Provincial de Guadalajara con Molina, la primera de España (conforme a la Constitución de Cádiz). Para saber más.
Es bien conocido que los aires puros y el benigno clima estival de la comarca atrajeron durante una temporada al Premio Nobel de Medicina, Santiago Ramón y Cajal, a veranear en la villa, sobre todo porque su mujer se aquejaba de una enfermedad respiratoria, y su ama de llaves, que era anguiteña, les recomendó acudir al lugar. Por esta razón, la principal calle del pueblo está dedicada en su honor. Para saber más.
Cupón de la ONCE dedicado a Anguita y su ruta de El Cid
Reproducción del nombre de Anguita en el Cantar del Mío Cid (primera constancia escrita del nombre de Anguita)