La pintura y el dibujo (y todas sus técnicas artísticas) son unas de las prácticas más beneficiosas para conseguir una estabilidad mental y distracción cuando estamos pasando por momentos de estrés.
Pintar y dibujar ayuda a mantener la mente despierta pero enfocada en aspectos más creativos y no en los problemas que no nos dejan estar bien, ayudándonos a abrir nuestra perspectiva y aprender.
Ademas, el arte también es una forma de comunicar lo que pensamos y/o sentimos a través de un dibujo, pintura o alguna obra que realicemos.
Hay muchas formas de comunicación, desde hace muchos siglos atrás hasta la actualidad las formas de comunicación evolucionaron, tal como explicaron los estudiantes de la carrera de comunicación de la Universidad de Aquino Bolivia. Haz clic aquí para ver mas detalles.
¿Te gustaría aprender a dibujar? Te mostramos el camino para desarrollar tus habilidades manuales y mejorar tus dotes artísticas de forma fácil y sencilla.
Muchos creen que para aprender a dibujar es necesario tener un talento natural con el que solo nacen unos pocos. Aunque bien es cierto que existen esa clase de personas, que tienen una capacidad casi mágica para trasladar al papel dibujos prácticamente perfectos, también es cierto que existen métodos para que, aquellas personas que no disponen de ese don para el dibujo, puedan aprender de una forma sencilla.
Vamos a darte las pautas para que aprendas a dibujar de la forma más fácil posible, pero es necesario que pongas mucho de tu parte, ya que en la práctica estará el secreto.
Hay diversos materiales que puedes emplear en el dibujo, sin embargo, vamos a recomendarte los más básicos para que puedas comenzar a desarrollar toda tu creatividad:
Lápices: utiliza lápices de diferentes durezas, si no quieres complicarte demasiado, puedes usar uno que no sea muy duro, por ejemplo, un lápiz del 2B.
Papel: lo ideal es que adquieras un cuaderno de dibujo para lápices o para lápices de colores, no obstante, para dar tus primeros pasos puedes usar folios de A4, de entre 80 y 100 gramos. Si quieres puedes ser aun más creativo y hacer tu propio papel, reciclando el papel que tengas para tirar. Te mostramos la forma de hacerlo.
Goma de borrar: la goma de borrar te permitirá, por un lado eliminar errores y por otro crear brillos en tus dibujos.
Un difuminador: con esta herramienta crearás sombras en tus dibujos.
Uno de los factores clave para que veas resultados positivos, es que practiques el dibujo a diario, de este modo lograrás soltura en el trazo y podrás aprender a medir la presión adecuada de los mismos.
Lleva tu cuaderno de dibujo contigo siempre que puedas y haz a diario una pausa aunque sea de 10 minutos para realizar un dibujo, empieza a dibujar objetos pequeños.
Al principio no serás capaz de hacer dibujos sacados de tu imaginación, ya que llegar a este nivel requiere de mucha práctica por tu parte. Primero debes asentar conocimientos y para ello la mejor manera de lograrlo es buscar inspiración en fotografías.
Una buena idea es extraer elementos de fotografías de revistas ya que tienes una gran variedad de temas para dibujar. Sigue estos pasos:
Selecciona el elemento que quieres dibujar de una fotografía.
Fíjate bien en los trazos más básicos del dibujo y haz un boceto realizando trazos muy suaves que puedas borrar, sólo con figuras geométricas.
Refina el boceto dando formas más precisas al contorno y borra los trazos del boceto inicial.
Céntrate en dibujar los detalles.
Sombrea utilizando un difuminador.
Da brillos con la goma de borrar.
Retoca lo que consideres necesario para dar por finalizado tu dibujo.
Una vez acabas un dibujo debes tratar de analizar en qué has fallado, es recomendable que, una vez analizado el dibujo y sacando como conclusiones qué se puede mejorar, repitas el mismo dibujo al día siguiente, así podrás comparar y ver si has conseguido perfeccionarlo.
Los dos factores que darán más realismo a tus dibujos son, sin lugar a dudas, las sombras y los brillos. Cuanto mejor domines esta parte, más impresionantes serán tus creaciones.
Para perfeccionar las sombras y los brillos, puedes fijarte en dibujos que ya hayas creado y tratar de volver a dibujarlos prestando la máxima atención a la luz. Una vez acabes debes comparar tu primer dibujo con el dibujo en el que estuviste atento a la luz y las sombras ¿ha mejorado?
Si no ha mejorado puedes tratar de realizar otro tipo de ejercicios para lograr destreza, como por ejemplo colocar sobre un escritorio una serie de objetos e iluminarlos con una lámpara desde diferentes ángulos.
Trata de hacer dibujos de objetos que ya hayas dibujado antes, pues te resultará más fácil debido a que ya has hecho trazos similares y podrás fijar tus esfuerzos en aprender a dibujar la luz y la sombra.
Recuerda que debes utilizar el difuminador para suavizar la sombra y emplea la goma de borrar para marcar los brillos.
Una vez que consigas mejorar tu destreza en el dibujo de objetos individuales, llega el momento de dibujar escenas o paisajes.
Para conseguir realizar este tipo de dibujos con profesionalidad es necesario que aprendas a emplear la perspectiva, es decir, a dibujar los objetos con diferentes tamaños dependiendo de si están a más o menos distancia de ti. También es la capacidad para dibujar un objeto desde diferentes ángulos dependiendo de la posición del observador.
Sigue estos consejos para dibujar con perspectiva:
Si vas a dibujar un paisaje, traza a mano alzada la línea del horizonte, que es la línea donde vemos como la tierra se une con el cielo.
Identifica los dos puntos de fuga, es decir las direcciones en la que los objetos desaparecen.
Para cada objeto de tu escena dibuja una línea horizontal que pase por el centro de tu objeto y otra línea en vertical.
Traza desde la parte superior de cada objeto una línea que vaya hasta el punto de fuga y después otra desde la parte inferior del objeto, de modo que puedas marcar su perspectiva.
Analiza en qué punto el objeto "desaparece" del ángulo de visión y traza una línea vertical para marcarlo.
Una vez que has realizado todas estas marcas que permitirán crear tu escena en perspectiva llega el momento de ir dibujando elemento a elemento como lo hacías cuando copiabas objetos de fotografías. Primero trazas un boceto con figuras geométricas que después irás mejorando hasta añadir el máximo número de detalles, incluyendo las sombras y los brillos.
Es recomendable que no empieces desde el primer momento a dibujar retratos, ya que es una parte del dibujo complicada, es mejor que empieces en el orden que te hemos marcado en esta guía.
Sigue estos consejos en el dibujo de retratos:
Dibuja un primer boceto de la cara sin ningún detalle, para después ir acotando tal como hacíamos con los objetos.
Dibuja los ojos aproximadamente a la mitad de la cara.
Presta especial atención a los ojos, la nariz y la boca, son los tres rasgos faciales que más van a determinar la perfección de tu retrato.
Cuidado con las proporciones: es muy habitual estropear un retrato por no haber proporcionado correctamente cada una de las partes. Antes de comenzar con los detalles,debes asegurarte de que las proporciones son adecuadas.
Dale color a tus dibujos, aprenderás las técnicas y los pasos para pintar con lapices de colores
1.-En primer lugar realizaremos el dibujo con lápiz de grafito, con cuadrícula o mano alzada.
2.- En segundo lugar, observaremos bien la gama de colores de la imagen y elegiremos los lápices de colores que más se asemejen .
Generalmente usaremos tres tonos distintos para conseguir más volumen en los objetos, uno más claro para las luces, uno medio y el más oscuro para la partes de sombra. Por ejemplo para pintar una rosa, utilizaremos un rosa claro, un rosa y un rojo para las sombras.
También podéis probar con colores que contrasten entre sí, utilizando los colores complementarios conseguiréis dibujos con mucha fuerza.
3.-A continuación empezaremos a aplicar el color.
Esta técnica se trabaja por superposición de capas, por lo que iremos de los colores más claros a los más oscuros.
La presión con la que empleamos los lápices también es importante tenerla en cuenta (si aprietas más o menos conseguirás tonos distintos de un mismo color, con eso podemos jugar).
Las transiciones entre tonos se pueden realizar más abruptas con rayados o cortes de color o más suaves difuminando con bastoncillos de algodón o difuminos.
4.-Por último necesitas un poco de paciencia y creer en lo que estás haciendo. Con todo esto conseguirás un buen dibujo a color.
Finalmente os dejo el proceso de trabajo de un bodegón con lápices de colores.
Con paciencia y practica dominaras la técnica del pintado con acuarelas
La técnica de la acuarela consiste en aplicar capas semi-transparentes, que se irán superponiendo para conseguir colores más oscuros. Se pinta de claro a oscuro, es decir, no se pinta el color blanco, sino que se reserva el blanco del papel.
Una de las técnicas mas usadas es la del papel mojado, también se conoce como acuarela húmeda. Consiste en mojar o humedecer el papel sobre el que vamos a pintar y, a continuación, con el pincel bien cargado de color damos pinceladas, horizontales, suaves, inclinado el papel para que corra el color consiguiendo un degradado. Después, y una vez seca la primera capa, se pueden superponer distintos baños. Si los baños anteriores no se han secado se mezclaran los colores, produciendo, la mayoría de las veces, efectos no deseados. Mientras que el papel este húmedo, si añadimos colores o tintas, tenderán a expandirse, obteniendo unos efectos muy interesantes. Se puede hacer por medio de goteo, o bien añadiendo colores con el pincel e inclinando el papel en la dirección que queramos para que corra el color.
Otra es la utilización del color en el papel completamente seco, también se conoce como acuarela seca. Se aplican baños tenues, superponiendo uno sobre otro, cuando este seca la capa inferior. También se podrían emplear colores intensos y finales. En la resolución de un tema, normalmente, se emplean ambas técnicas, la acuarela húmeda para cubrir y colorear grandes superficies, segundos planos, cielos, etc., y la segunda para resaltar primeros planos.
La aplicación de un color sobre otro ya seco, las superposiciones, tienen una gran importancia en la acuarela. Se considera uno de los procesos necesarios para añadir calidades abstractas al color. El color básico, color general o de fondo, influirá en todos los colores transparentes que le superpongamos.
Por regla general, en las superposiciones, se debe aplicar primero el color mas cálido, por ejemplo, para obtener un color anaranjado, pondremos primero el color rojo y, una vez seco, superpondremos el amarillo; para el violeta, primero bañaremos con color rojo y después con el azul. Cuando se actúa al revés, ponemos primero el color frío y a continuación el cálido, el resultado es totalmente diferente. El color frío neutraliza al cálido ensuciándolo. Cuando un color resulte opaco o apagado y queremos darle luminosidad, se deberá velar con una tinta más luminosa y transparente.
Aprende a pintar en tela con acrilex