La configuración de cualquiera de los ámbitos ha de tener unos referentes. Por supuesto, algunos de ellos se refieren al marco normativo, pero otros incluyen aspectos como la experiencia en programas específicos de atención a la diversidad como el PDC, a enfoques globalizadores como la educación ambiental, CTEM, TILC o CLIL.
El éxito de los ámbitos depende en buena medida de cómo se haga su programación didáctica. Integrar los elementos del currículo, seleccionar las tareas o proyectos, establecer qué y cómo se va a evaluar requieren de la colaboración de varios departamentos.
El desarrollo de un proyecto o programación basada en la organización del currículo por ámbitos debe concretarse en materiales curriculares. Es ahí donde se produce la integración curricular.
Los recursos son necesarios para la realización de las actividades. Su calidad y variedad son un requisito para motivar a los alumnos y alumnas y para atender sus necesidades educativas.