Obra en Sala: MUSEO ARQUEOLÓGICO CEHEGíN. MURCIA
Piel y pintura
160X120cm
Óleo sobre tabla
2023
Como consecuencia de una sociedad profundamente heteropatriarcal, la mujer, durante siglos, se ha visto reducida a ser un simple cuerpo disponible para consumo masculino. Así, desde pequeñas, las mujeres se ven reflejadas en un mundo que las presenta como objetos de consumo, como poco más que maniquíes que decorar al gusto, según la moda de turno.
No son pocos los que se han lucrado ejerciendo violencia estética contra las mujeres. Sobre todo la industria de la moda que ha encarcelado a las mujeres, haciendo creer que un cuerpo “perfecto” es aquel excesivamente delgado, un cuerpo casi imposible de alcanzar, que nada tiene que ver con los cuerpos femeninos que presenta la sociedad. Tanto es así, que incluso a veces genera incomodidad ver un cuerpo que no está dentro de los cánones de belleza impuestos.
Actualmente hablamos de la inclusión de los cuerpos “no normativos” intentamos visibilizar que existen todo tipo de cuerpos y que todos son bellos. Pero la realidad, es que es pura hipocresía, porque muchas lo respetan, incluso son capaces de ver la belleza, sin embargo, hacen todo lo posible para intentar estar dentro de los parámetros que establecen los “cuerpos normativos”.