Para mí el arte siempre ha sido una forma de salvarme, como persona híper sensible que sufre de muchísima ansiedad, he podido expresar a través del arte cada uno de los pensamientos rumiantes o melancólicos que me ocupaban la mente, sirviendo su creación como catarsis y autoterapia. De este modo, ocupar mi atención en imaginar cómo llevar a cabo cada acción y por consiguiente cada obra, resultaron fructíferamente, una sanación para los periodos más ansiosos. Por el contrario, acorde con ello, los estados de ansiedad han atrasado el ritmo del trabajo y de la creación artística que me hubiera gustado alcanzar en algunos momentos. Aun así, considero que todas las sensaciones surgidas en el tiempo que me ocupa la creación de obras son ventajosas, tanto de un modo profesional como personal, pues, adquiero un aprendizaje mucho más rico luchando contra las adversidades, viendo cómo se cumplen mis retos y a la vez, mi reconciliación con el arte y conmigo misma. Además de ello, siento un avance psicológico extraordinario. El gesto de crear me permite recuperar el tiempo perdido y ansiado con mis seres queridos, tanto con los que siguen aquí como con los que ya no están. Pues, de algún modo, atrayendo el pasado al presente he podido reencontrarme con los que se fueron y, por otro lado, el hecho de poder crear junto con los presentes mi obra artística ha cumplido uno de mis deseos más codiciados.
Por otra parte, acorde con el resultado estético y simbólico de las piezas, reconozco en ellas una carta de presentación de mí misma. Pues, observándolas, no veo simples objetos estéticos, si no que puedo reconocerme en cada una de ellas, ya que he depositado en cada milímetro de su creación mi personalidad. A propósito de ello, la apariencia estética de cada una de las obras reúne las características más significativas que me representan personalmente, como la melancolía y la angustia, pero ilustradas con pinceladas de romanticismo y dulzura.
A R T I S T A
Obras expuestas con 31 Mujerxs
Convento de las Carmelitas. Caravaca de La Cruz.
Niñas
Ilustración Intervenida
Fotografía
38X32cm
2020
Sala / Centro Cultural Barrio del Carmen
Casino de Los Garres
¿Son las estrellas mis seres queridos?
De pequeña me contaban una historia.
Todos los días miro al cielo para recordarla y recordarles.
Me gusta creérmela.
Me gusta pensar que cada estrella es uno de ellos.
Algún día yo seré una estrella y ya no tengo miedo.
Hablo en primera persona porque siento mis obras como una extensión de mí misma. Este proyecto fue el fruto de una crisis entre tantas que sufrí, quizá la primera. O al menos la primera a la que le di importancia.
Durante mis años de estudiante de Bellas Artes empecé a ser muy consciente de la muerte y esto me producía mucha angustia, tanto que después derivó en ataques de pánico a causa de la ansiedad. Por ello empecé a canalizar todas esas emociones en mis obras y siempre mi discurso artístico es un reflejo de mi realidad interior. Ante la dificultad de ponerle palabras a mis sentimientos y pensamientos creo.
En esta etapa de miedo recordé esa historia que a todos nos han contado alguna vez cuando por desgracia perdemos a alguien. Esa historia en la que las personas dejan la tierra y se van al cielo en forma de estrella. Aunque fuera una historia infantil me sirvió mucho como referencia para crear y dar salida a toda la tragedia mental que estaba sufriendo. Por ello, el aspecto de las ilustraciones es naif, haciendo un guiño a la infancia, al alivio que sientes cuando eres un niño, donde nada puede atormentarte.
(C)
Coronada
Fotografía
110X110 cm
Sede Centro Social UMU
Esta Fotografía está hecha en la antigua habitación de mis abuelos. Para quien no lo sepa, yo me crié con mis abuelos prácticamente, a los 4 años me fui a vivir a su casa por decisión propia y estuve durmiendo al lado de mi abuela casi hasta los 13, en esa habitación, donde está la cruz bordada. Para mí esos años han sido los mejores de mi vida. En 2015, después de una vida de cuidar a los demás y olvidarse prácticamente de ella, a mi abuela la operan de la espalda y todo sale mal y la dejan inválida. Ya nunca mas vuelve a su casa porque era una planta alta, para mí eso fue el detonante de toda mi ansiedad. Para mí entrar a esa casa, que ahora utilizo un poco de estudio, supone mucha tristeza y anhelo, por todo lo que había vivido en ella y ya nunca más se repetirá, por ello la frase y la postura de alzar el vuelo pero no llegar a despegar.
“ADVYAAL”
Fotografía intervenida
130x100cm
2020