HNO. JOSÉ FRANCISCO HERNÁNDEZ ZERMEÑO 

29 de enero de 1943                   + 20 de noviembre 2021 

“El Hermano Pancho era: “Una persona optimista, erudita, humanitario, inteligente, cooperador y creativo, con un gran desarrollo espiritual...pero sobre todo, un Hermano” 

“Dichoso el corazón enamorado que en solo Dios ha puesto el pensamiento;           por él renuncia todo lo criado, y en él halla su gloria y su contento.                                     Aún de sí mismo vive descuidado, porque en su Dios está todo su intento, y así alegre pasa y muy gozoso las ondas de este mar tempestuoso”

FAMILIA Y PRIMEROS AÑOS: 

La tierra donde el Hermano Pancho nació, es una tierra con leyendas e historia, formó parte del “Camino Real de Tierra Adentro”, por haber sido parte de la ruta de la plata, que venía de Zacatecas. Es una población compuesta originalmente por un grupo español y dos de indígenas: los tlaxcaltecas y los chichimecas o cascanes y que vivieron en buena relación, el primero en el centro de Lagos, los demás en los pueblos de Moya, los pueblos de La Laguna y Buena Vista. 

La llegada de las autoridades civiles y eclesiásticas a la región hizo posible que al cabo de los años los grupos indígenas bajaran la guardia y se integraran paulatinamente a la fe y costumbres católicas y poco a poco se va construyendo la ciudad de Lagos, con hermosa arquitectura, entre las que destacan la Parroquia de la Asunción y con relación al Hermano Francisco él creció en las inmediaciones del convento de la Merced y del templo del mismo nombre. 

Pancho, como va a ser conocido por todos, nació en Lagos de Moreno el 29 de enero de 1943, hijo primogénito de los señores Faustino Hernández y Beatriz Zermeño Alba; este cristiano matrimonio se vio bendecido con cinco muchachos y una niña: Francisco, primogénito, Benjamín, María Élfega, Genaro, Salvador Arturo, y Víctor Elías. 

La casa familiar estaba situada en la calle Luis Moreno y tenía una propiedad en la calle Zaragoza, donde su papá tenía un establo con un buen número de vacas lecheras, además, la casa tenía al frente un lado del jardín de la Merced, donde había un busto de Benito Juárez, que más de alguna vez recibió travesuras por parte de Pancho. El templo, en el que tarde tras tarde la familia iba al rezo del Santo Rosario y los días de fiesta era el lugar preferido para vivir la santa misa. 

A la gran bondad, cuidados y presencia de la señora Beatriz, su papá, todo un caballero de un carácter fuerte y de la palabra enérgica, que imponía el orden y el trabajo, don Faustino era respetado y en momentos temido. 

Un momento feliz para todos es cuando sus papás los llevaban al rancho “el Chabacano”, que se encuentra al otro lado del río Lagos, bastante cerca del mismo, ahí corrían y jugaban, a la vez que tenían que hacer pequeñas labores que se les encomendaban. 

Sus primeros estudios los realizó en la escuela de la Señorita Lupe, que se encontraba frente a su casa; cuando en 1953 llegaron los Hermanos y se fundó el Instituto Laguense, Pancho y sus hermanos fueron de los primeros alumnos inscritos en la nueva institución. 

La presencia de los nuevos religiosos, que además, al llegar a Lagos vivieron en la esquina de Hidalgo y Luis Moreno, a una media cuadra de su casa, lo motivaron y lo entusiasmaron para seguir los pasos de sus maestros; es probable que Pancho, como muchos de nosotros volviéramos a nuestras casas acompañando a los Hermanos que salían del colegio, rodeados de muchos niños que llevábamos el mismo camino para regresar a nuestro hogar. Le presentó la inquietud a sus papás y don Faustino le dijo sí, pero le puso la condición de que le entregara el certificado de Secundaria. 

ENTRADA CON LOS HERMANOS E INICIO DE SU FORMACIÓN 

Pancho concluyó su secundaria en el Instituto Laguense, siendo de la segunda generación que se graduó. El 28 julio de 1959 entró al Noviciado Menor de Tlalpan. 

Poco tiempo después, a finales de agosto de ese año, inició su postulantado y el 15 de diciembre de 1959 recibió el hábito de Hermano de las Escuelas Cristianas y, con el hábito el nombre de Hermano Mario de San Francisco. Entre sus compañeros se encuentra el Hermano Benjamín Carabez, quien era un grupo anterior. Su toma de hábito fue numerosa: 11 para México Norte y 13 para México Sur. Fue la primera toma de hábito, ya dividido el Distrito de México.


GRUPO DE TOMA DE HÁBITO EL 7 DE DICIEMBRE DE 1959 

Dos lugares especiales del Noviciado de nuestra Señora de Guadalupe eran la gruta de Lourdes y el jardín Guadalupano, donde se encontraba el cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe. Ambos luga res eran un lugar de oración mariana del novicio.