Leucocitos actuando ante una infección. [15]
Cuando se produce una infección, la fiebre aumenta la temperatura corporal para acelerar la respuesta inmunológica. La reacción puede ocurrir relativamente rápido. Los vasos sanguíneos se dilatan en la región de la lesión, lo que produce inflamación de dicha zona. La vasodilatación permite que más glóbulos blancos abandonen el torrente sanguíneo e ingresen a los tejidos infectados. Luego, los fagocitos hacen su trabajo al consumir los microbios invasores. Esta respuesta rápida del cuerpo ante una infección es un ejemplo de inmunidad innata. [3]
Los leucocitos (glóbulos blancos) son las células sanguíneas nucleadas.
Normalmente constituyen sólo el 1% del volumen de la sangre circulante, pero aumentan durante una infección o inflamación.
Desempeñan un papel fundamental contra agentes patógenos y su función específica depende del tipo de célula.
Los leucocitos se subclasifican en dos grupos generales (Granulocitos y Agranulocitos). El fundamento para esta división es la presencia o ausencia de gránulos específicos prominentes en el citoplasma. [1]
No obstante, tanto los granulocitos como los agranulocitos poseen una pequeña cantidad de gránulos inespecíficos azurófilos, que son los lisosomas. [1]
En total hay cinco grandes tipos de leucocitos, los cuales sus nombres y porciones relativas en la circulación serán presentadas a continuación:
Tipos de Leucocitos. [15]
Granulocitos
40-75% [2]
5% [2]
0,5% [2]
Agranulocitos
1-5% [2]
20-50% [2]
Video introductorio realizado por el grupo sobre los leucocitos y cada una de sus funciones.