¿Dónde se ubicarán los principales peligros y cuáles son sus desencadenantes probables?
¿Estarán ubicadas las personas más vulnerables, definidas por factores socioeconómicos, en zonas que puedan verse afectadas por estos peligros?
¿Hasta qué punto los eventos de inundaciones importantes arrastrarán escombros aguas abajo y cómo afectará esto a la propagación de las inundaciones?
¿Es probable que los proyectos de infraestructura planificados, como desarrollos hidroeléctricos, estén en zonas que puedan verse afectadas por peligros glaciares y eventos de escasez de agua?
¿Cuál es la forma “correcta” de simular inundaciones de origen glaciar?
Se identificaron 33 sitios donde podrían formarse lagunas glaciares en el futuro. Estas lagunas tendrían un volumen total de 56 816 250 m3 (0.057 km3). Las tres lagunas más grandes representan más del 50% del volumen proyectado.
La tasa de formación de lagunas será mayor durante el período 2030-2050, dando como resultado que aproximadamente el 50% del número total de lagunas y alrededor del 65% del área total de las mismas existirán en los próximos 30 años. En este intervalo, las tres lagunas más grandes habrán quedado emergido.
Existe una gran variabilidad en las ubicaciones y los tamaños de las lagunas futuras dependiendo de los datos del espesor de hielo y el Modelo Digital de Elevación utilizado para las proyecciones. Por lo tanto, es importante considerar con precaución los resultados de un único análisis.
Las lagunas alrededor del Nevado Chicon representan una amenaza actual para la ciudad de Urubamba. Urubamba podría inundarse en aproximadamente 35 min con un caudal de ~1500 m3/s.
Este estudio demuestra la aplicabilidad de los modelos bidimensionales como una alternativa viable para simular eventos GLOFs en zonas de estudio de 10 km de extensión.
La investigación del grupo de trabajo Lagunas presentes futuras se enfocó en las Cordilleras Urubamba (área glaciar de 18.1 km²), Vilcabamba (39.2 km²) y Vilcanota (66.0 km²).
Las ubicaciones de los futuros lagos glaciares fueron identificadas mediante el uso de datos contemporáneos de elevación digital y datos publicados sobre el grosor del hielo. La formación de lagos glaciares bajo diferentes escenarios climáticos fue calculada al combinar estos datos con contornos de glaciares en evolución temporal.