Sobre la mortalidad, años de vida perdidos por discapacidad:
En el Perú, se han perdido 434 165 años de vida saludable (AVISA) equivalente al 8.2% del total gracias a las enfermedades cardiovasculares, esto las hace ocupar el tercer lugar de carga de enfermedades [24], esto es un puesto mayor y un 0.2% más desde el 2009 hasta el 2016, año donde fue publicada la última "Estimación de los años de vida saludables perdidos" [25] Ademas si nos acercamos mas al sector publico, estas enfermedades cardiovasculares son un componente principal de la carga de enfermedad para los asegurados de hospitales en el Perú, de acuerdo con lo reportado por el Estudio realizado por la Gerencia de Prestaciones el 2014 en EsSalud, se ubican en el séptimo lugar de las patologías que causan la mayor carga de enfermedad con un total de 56 957 años de vida perdidos, representando el 6.1%, asimismo produce una importante mortalidad, representando el 48.2% de los años de vida perdidos por discapacidad (AVISA). [26]Y si nos referimos un poco al caso mundial, uno de los efectos más relevantes de los problemas de salud relacionados con el corazón: La cardiopatía isquémica es la principal causa de muerte en el mundo, matando a aproximadamente 7,4 millones de personas al año [27]. Una cifra que aumenta enormemente tomando en consideración que existen otras patologías cardiovasculares de igual prevalencia e incidencia.Cuantificación del impacto económico:
En cuanto al impacto económico, solo en Perú el Infarto al Miocardio representa el mayor costo financiero con S/. 1,300 millones. En segundo lugar se encuentra la Insuficiencia Cardíaca con S/. 970 millones, seguido por la Hipertensión que genera gastos por S/. 453 millones y, finalmente, la Fibrilación con S/. 169 millones. [28]A nivel mundial los datos sobre la eficacia de la RC muestran que el uso constante de LA RC reduce la mortalidad de las enfermedades cardiovasculares entre un 20% y un 32%. De hecho, un análisis de la rentabilidad muestra que los ahorros con un cargo de aproximadamente dos tercios de los costos de RC ($3671 en 2003 dólares estadounidenses), con el costo por año de vida ahorrado sólo $6109 (en 2003 dólares estadounidenses).8,15 A pesar de estos beneficios, sólo alrededor del 10% al 20% de los pacientes con enfermedades cardiovasculares que son elegibles para RC realmente lo utilizan.[29]En cuanto al impacto económico, solo en Perú el Infarto al Miocardio representa el mayor costo financiero con S/. 1,300 millones. En segundo lugar se encuentra la Insuficiencia Cardíaca con S/. 970 millones, seguido por la Hipertensión que genera gastos por S/. 453 millones y, finalmente, la Fibrilación con S/. 169 millones. [5]
A nivel mundial los datos sobre la eficacia de la RC muestran que el uso constante de LA RC reduce la mortalidad de las enfermedades cardiovasculares entre un 20% y un 32%. De hecho, un análisis de la rentabilidad muestra que los ahorros con un cargo de aproximadamente dos tercios de los costos de RC ($3671 en 2003 dólares estadounidenses), con el costo por año de vida ahorrado sólo $6109 (en 2003 dólares estadounidenses).8,15 A pesar de estos beneficios, sólo alrededor del 10% al 20% de los pacientes con enfermedades cardiovasculares que son elegibles para RC realmente lo utilizan.[6].
En un proyecto de investigación en el que se evalúa la rehabilitación cardíaca y la supervivencia en más de 600.000 adultos mayores (beneficiarios de Medicare de los Estados Unidos) hospitalizados por enfermedades coronarias o procedimientos de revascularización cardíaca, las tasas de mortalidad fueron entre un 21 y un 34 por ciento más bajas en los usuarios de rehabilitación cardíaca que en los no usuarios.[7]
En otro estudio americano la supervivencia se evaluó en una cohorte comunitaria de casi 36.000 individuos con una edad promedio de unos 65 años que sufrieron un síndrome coronario agudo o que se sometieron a una cirugía cardíaca entre 2007 y 2010. La relación de peligro ajustada para la supervivencia fue de 0,65 (IC del 95% 0,56-0,77) comparando a los que recibieron rehabilitación cardíaca con los que no lo habían hecho. El beneficio fue similar entre los 70 años de edad y los >70 años.[7]
En nuestro país se invierte el 4% del Producto Bruto Interno en el sector salud siendo el 6% el recomendado por la OMS. Se incrementó el un 14% (2017) de inversión a comparación del 2016 con un total de $389 millones, dentro de este presupuesto se encuentra tanto equipo médico costoso como equipos pequeños (jeringas, stents, piezas, etc); sin embargo en la mayoría de centros médicos esta inversión gigante se vuelve pequeña y esto se ve reflejado en los AVISA mencionados anteriormente, cabe resaltar que si bien estos son bienes muebles, los inmuebles también son un factor importante, la infraestructura en nuestro país en muchos lugares son de décadas pasadas. [8]
¿Qué existe en el mercado actualmente?