El Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del hospital Dos de Mayo brinda tratamiento de rehabilitación integral a pacientes con lesiones neurológicas y también lesiones traumatológicas a pacientes post operados y sin operar con terapias físicas en el gimnasio. En el caso de los pacientes con patología cardiaca una parte del tratamiento consiste en el desarrollo de ciertos ejercicios en los cuales el médico monitorea. Sin embargo, debido a la sobrepoblación, dichos pacientes no reciben el tratamiento completo de rehabilitación, sino que son dados de alta una vez que alcanzan cierto grado de recuperación. Posteriormente, se espera que el paciente continúe realizando los ejercicios indicados teniendo en cuenta de no sobrepasar los límites de frecuencia cardiaca establecidos por el doctor, sin embargo, en la práctica no sucede. Existen muchos casos donde se presentan recaídas que requieren una nueva atención médica con todas las consecuencias que esto implica. (económicas, sociales, etc)
En el Perú, se han perdido 434 165 años de vida saludable (AVISA) equivalente al 8.2% del total gracias a las enfermedades cardiovasculares, esto las hace ocupar el tercer lugar de carga de enfermedades [1], esto es un puesto mayor y un 0.2% más desde el 2009 hasta el 2016, año donde fue publicada la última "Estimación de los años de vida saludables perdidos" [2]
Existen estudios peruanos relacionados a la rehabilitación cardiovascular en el Perú que muestran resultados prometedores, tenemos como un ejemplo que 219 personas completaron el Programa de Rehabilitación Cardiaca en el INCOR entre junio de 2008 y marzo de 2010, se obtuvieron mejoras significativas en seis de ocho dimensiones de escala (función física, rol físico, dolor corporal, salud general , función social y rol emocional) [3]
La clave del exito de este estudio fue la constancia del paciente asi como el monitoreo de parte de los evaluadores, y es por eso que en nuestro pais no progresamos, existe mucha falta de motivacion y la inasistencia o falta de constancia de pacientes a estas rehabilitaciones sin control de un profesional, siendo esto un determinante en esta problematica.
Solo en Perú el Infarto al Miocardio representa el mayor costo financiero con S/. 1,300 millones. En segundo lugar se encuentra la Insuficiencia Cardíaca con S/. 970 millones, seguido por la Hipertensión que genera gastos por S/. 453 millones y, finalmente, la Fibrilación con S/. 169 millones. [4]
De hecho, un análisis de la rentabilidad muestra que los ahorros con un cargo de aproximadamente dos tercios de los costos de RC ($3671 dólares estadounidenses), con el costo por año de vida ahorrado sólo $6109 (dólares estadounidenses). A pesar de estos beneficios, sólo alrededor del 10% al 20% de los pacientes con enfermedades cardiovasculares que son designados para RC realmente lo utilizan.[5]
En los anteriores gráficos se describe cual es la situación actual en cifras de mortalidad con sus respectivas tasas, además de las tendencias que se proyectaron hace más de 10 años. Uno de los objetivos que debemos plantear es entonces que esta tendencia de disminución de la tasa de mortalidad por enfermedades cardiovasculares se cumpla en nuestro país.
En el Perú, las enfermedades cardiovasculares se encuentran entre las tres primeras causas de mortalidad, según lo indica el Ministerio de Salud[7]. Estas patologías pueden derivar en el infarto, el cual es la muerte de miocitos y posterior insuficiencia cardiaca por forzada contracción del corazón. Para combatir esta condición se emplean tratamientos variados entre los cuales se encuentra la rehabilitación cardiaca a través de ejercicios cardiovasculares, sin embargo se ha demostrado que los pacientes no suelen dar resultados realmente positivos en recuperación[2], debido a diversos factores que impiden completar el tratamiento (entre ellos la motivación), lo cual genera una necesidad latente de un dispositivo de monitoreo el cual permita regular y promover la rehabilitación eficaz de acuerdo a las propias condiciones de cada paciente, y a su vez mejorar su motivación al hacer dicho tratamiento.
Muchos factores contribuyen a la falta de participación de los pacientes en las actividades de rehabilitación, incluida la motivación de los pacientes, la falta de medios de transporte a la clínica, las limitaciones de tiempo, los tiempos de ida y vuelta al trabajo, la falta de asesoramiento psicosocial en los programas, la falta de personalización de las actividades. en los programas de rehabilitación, y falta de participación de los socios[7-10]
Al empezar la rehabilitación cardiaca hay diversos factores por lo cual el paciente puede dejar de el tratamiento; al evaluar la adherencia al ejercicio, que es un pilar en el proceso de rehabilitación, estudios indican diversas barreras para no hacerlo. Los factores pueden ser socioeconómicos, relacionados al paciente, relacionados a su condición o debido al sistema de salud. Pero como factor principal toman en cuenta a la MOTIVACIÓN como barrera principal para no continuar el tratamiento[8]. Si bien la motivación no es un factor que se puede medir de manera directa, los pacientes cardíacos en general informan diferentes aspectos motivacionales relacionados con el seguimiento de los consejos para hacer ejercicio, como aumentar la confianza en sí mismos, [11-13] para "ordenar su vida", mejorar el desempeño de las tareas en el hogar, disfrutar del ejercicio, [13- 15] o para mejorar la apariencia.
Pese a la inversión gigante anual (4% PBI cuando la OMS recomenda el 6%) en el sector salud, la cantidad de este que se destina a dispositivos medicos (monitoreo) no es suficiente para la demanda de pacientes, esto provoca aglomeración, desorganización en el centro de salud y un control no adecuado. [16]
Debido a la superpoblación de usuarios las áreas de rehabilitación integral en los hospitales, no se abastecen para consultas o atención de pacientes que requieren monitorización, donde según estudios latinoamericanos se reporta que un 46% de las personas no atendidas necesitaban realmente un tratamiento de rehabilitación cardiaca y un 11% de estas fueron hospitalizadas posteriormente. [17-18]
Debido a la desinformación y/o falta de motivación por parte de los pacientes estos no continúan su tratamiento de rehabilitación, ya que la tasa de asistencia varía entre 7.5 al 29%, y cerca del 50% de los usuarios abandonan el tratamiento de forma prematura. [19-20, 6]
Impacto económico y social: más dinero invertido por el estado, los individuos y el mismo sistema de salud, llegando a costar una intervención hasta más de S/. 150,000 mientras que el costo de una sesión de tratamiento de Rehabilitación es menos de S/.30. Además, existe la posible incapacidad del paciente de poder volver a trabajar normalmente. [21, 6]
Esfuerzos adicionales por parte del sistema de salud por alta tasa de rehospitalización, incluyendo un aproximado del 30% del espacio (camas/camillas del servicio) designado ya ocupado por pacientes que anteriormente admitidos. [21,17]
Disminución de la calidad de vida de los pacientes a nivel físico, psicológico y social, representando aún cerca del 40% de las muertes en latinoamérica y por ello siendo la enfermedad cardiovascular la principal causa de muerte en el mundo. [21-24]