Todo procedimiento médico o quirúrgico, desde la aplicación de un medicamento hasta una cirugía mayor, va precedida de la aplicación de sustancias antisépticas sobre la piel y tejidos del enfermo, así como manos y antebrazos del personal de salud.
Para prevenir las infecciones intrahospitalarias es indispensable para el personal de salud conocer los principios básicos de la asepsia y antisepsia.
Es la remoción mecánica por medio del agua y un detergente de toda materia extraña, de las superficies en general.
No elimina los microorganismos pero reduce su número.
Es el empleo de sustancias químicas para inhibir o reducir el número de microorganismos de la piel viva, las membranas mucosas o tejidos abiertos a un nivel en el cual no generen infecciones.
Es la ausencia de microorganismos que pueden causar enfermedad y alude al método que se emplea para prevenir la introducción de bacterias al sitio de la herida.
Este concepto incluye: la preparación del equipo, la instrumentación y el campo de operaciones mediante los mecanismos de esterilización y desinfección.
Proceso que elimina la mayoría de microorganismos patógenos y no patógenos de objetos inanimados, exceptuando esporas, mediante el uso de agentes físicos o químicos. Según la actividad antimicrobiana la desinfección se clasifica en:
Procedimiento que emplea agentes físicos o químicos con actividad sobre bacterias en fase vegetativa como Mycobacterium tuberculosis, hongos y virus con capa lipídica de tamaño medio, exceptuando las esporas.
Acción germicida sobre bacterias en fase vegetativa, virus con capa lipídica de tamaño medio (adenovirus, esporas asexuadas pero no clamidoesporas, micobacterium tuberculosis.
Procedimiento mediante el cual se tiene efecto sobre bacterias en forma vegetativa, levaduras y virus de tamaño medio pero sin acción sobre el bacilo de la tuberculosis.
Es la reducción del número de microorganismos de un material que ha estado en contacto con líquidos, fluidos corporales o restos orgánicos de manera que pueda manipularse en forma segura.
Es el procedimiento en el cual se utilizan métodos químicos o físicos para eliminar toda posibilidad de vida microbiana, incluidas esporas y bacterias altamente termo resistente. Se utilizará este método en presencia de priones, hasta cuando se encuentre otro método más efectivo para estos casos. La esterilización se puede lograr mediante calor, gases (óxido de etileno, ozono, dióxido de cloro, gas plasma de peróxido de hidrógeno o la fase de vapor del peróxido de hidrógeno), químicos (glutaraldehído y ácido paracético), radiación ultravioleta, ionizante, microondas y filtración.
Es la estrategia utilizada en la atención del paciente para lograr y mantener los objetos y las áreas en su máximo posible libre de microorganismos. La técnica estéril comprende el lavado meticuloso de las manos con jabón antiséptico, el uso de barreras estériles (campos quirúrgicos, guantes estériles, cubrebocas e instrumental estéril) y la utilización del antiséptico para la preparación de piel y mucosas.
Se utilizan sustancias químicas con el fin de prevenir, detener o tratar los procesos infecciosos. Dichas sustancias cumplen funciones diferentes dependiendo de sus cualidades y concentración. Algunas sustancias pueden ser utilizadas como agentes esterilizantes, desinfectantes, bactericidas o germicidas y como antisépticos.
Todos los agentes antibacterianos dirigen su acción a cualquier etapa de síntesis, intercambio o metabolismo de los peptidoglucanos que forman la pared de las células bacterianas, para así inhibir sus funciones o destruirla. El índice de acción germicida depende de la concentración, temperatura, pH y vehículo en que se aplica.
Si una sustancia química puede dañar la pared externa de una bacteria, puede dañar también la membrana plasmática de la célula de cualquier animal. Por lo cual, hacemos la distinción entre antisépticos y desinfectantes. El primero es una sustancia química que no debe tener efectos tóxicos cuando se usa sobre la piel y sobre las mucosas íntegras, en tanto que el desinfectante se aplica sobre objetos inanimados en un proceso muy diferente de la esterilización.
El antiséptico ideal es una sustancia que destruya microorganismos sin causar daño a los tejidos del paciente. Algunas de las características del antiséptico ideal son:
Los mecanismos de acción de los agentes antimicrobianos son muy variados y una sola sustancia química tiene una o más propiedades dependiendo de su concentración. Algunas sustancias altera las propiedades de la membrana o cápsula de las células bacterianas; otras desnaturalizan las proteínas y otros compuestos oxidantes bloquean los grupos sulfhidrilo de las cadenas enzimáticas, causando daño celular irreversible.
Alcohol (etanol 70%): Bactericida que desnaturalizan (i.e. precipita) las proteínas, pero sin actividad contra esporas secas. Acción óptima contra Staphylococcus epidermidis y eficaz contra Mycobacterium tuberculosis, citomegalovirus y virus de la inmunodeficiencia humana.
Clorhexidina: Ruptura de la membrana plasmática por alteración osmótica de la misma e inhibición de enzimas Altas concentraciones: precipitación de proteínas y ácidos nucleicos. Principalmente BGP (SAMR), BGN (menos eficaz contra P. aeruginosa o Proteus). Bactericida de potencia intermedia Virus, hongos y esporas Mycobacteria: bacteriostático.
Povidona yodada: Oxidante: precipitación de proteínas y del ADN. Principalmente acción contra bacterias grampositivas y gramnegativas, hongos, levaduras virus y protozoarios. Bactericida de potencia intermedia Mycobacteria y esporas en menor grado.
Peróxido de hidrógeno: Acción rápida: alteración del ADN debido a los radicales hidroxilo. Acción más lenta: inactivación enzimática de bacterias grampositivas y gramnegativas.
Bibliografía básica
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