LA ENSEÑANZA DE SEICHO-NO-IE
La revelación que el maestro Masaharu Taniguchi recibiera la primera vez resume toda la enseñanza de Seicho-no-ie
"La materia es nada. El cuerpo físico es nada. Todos los fenómenos en el mundo de la materia son nada. Lo que existe verdadera y eternamente son Dios y sus manifestaciones. El ser humano es, en realidad, un hijo de Dios. El ser humano no es materia, sino existencia espiritual. El ser humano ya es un ser perfecto. Todo alrededor nuestro es simplemente proyección de nuestra propia mente".
Se podría resumir en tres puntos.
Solo existe Dios y sus manifestaciones: 唯神実相(ゆいしんじっそう)
Significa que únicamente existe Dios y las formas que pueda tomar Dios. El concepto fundamental es Jisso. Esta palabra se ha traducido tradicionalmente como Aspecto Real o Forma Auténtica. La Divinidad Absoluta no tiene forma, pero crea formas perfectas, de modo que todo lo que vemos es, en el fondo, una forma perfecta.
Para manifestar su divinidad, Dios creó todas las formas existentes, desde átomos hasta formas complejas como seres humanos y galaxias. Estas formas perfectas son Jisso, es decir, formas auténticas.
Todos los fenómenos son manifestaciones de la mente: 唯心所現(ゆいしんしょげん)
Nosotros, ya que somos manifestación divina, usamos nuestro poder creador de la mente para proyectar en nuestra vida todas las circunstancias que nos afectan. En la mente, en el subconsciente más que el consciente, hay pensamientos que originan esta proyección, por lo que se puede decir que nuestra vida es reflejo de nuestros pensamientos.
Por tanto, no existen víctimas, sino que somos responsables 100 % de nuestra vida. Si alguien nos agrede, en realidad nosotros hemos creado la situación favorable para que aparezca alguien que nos agreda. Estos pensamientos de autocastigo están en lo profundo de nuestra mente. Así, si en nuestra vida hay elementos desagradables, son reflejo de pensamientos y debemos realizar un trabajo mental para reemplazarlos por pensamientos que estén acordes con nuestra verdadera naturaleza.
Nuestra mente actúa como un lente que proyecta el Jisso al mundo físico. Si la mente está afinada con la divinidad, reflejará el Jisso tal como es, perfecto, a esto se le llama fenómeno perfecto. Si nuestra mente alberga pensamientos negativos, reflejará el Jisso en forma distorsionada, a eso se le llama fenómeno falso. Es similar a un lápiz medio sumergido en un vaso de agua; se ve quebrado, pero en realidad sigue intacto. Así pues, solo los atributos divinos existen: sabiduría, amor, vida, provisión, alegría y armonía, mientras que sus contrarios no existen realmente, son una ilusión de la mente que le da solo existencia en el mundo físico.
En conjunto, los grupos humanos, tales como las familias, ciudades, regiones, países y el mundo, forman su destino con la suma de sus pensamientos. El maestro Masaharu dice que el destino se forma en el mundo mental.
Todas las religiones son una en esencia: 万教帰一(ばんきょうきいつ)
Todos los maestros iluminados de la historia han manifestado su verdadera naturaleza, han manifestado a Dios en su personalidad física individual. Cada uno de estos maestros compartió su vivencia interior y divulgó la verdad. Por ello, todas las enseñanzas espirituales provienen de una única fuente: Dios.
Para más detalle leer Seimei no Jisso del maestro Masaharu Taniguchi.