2. ¿Que es la recarga?
En los últimos años se han hecho muy populares las impresoras de inyección de tinta, principalmente, debido a su gran versatilidad para imprimir texto y gráficos, en diferentes rangos de resolución, de una forma económica y eficiente. Las impresoras de inyección de tinta vienen en distintas capacidades y costos; sin embargo, se destacan por su bajo precio, que contrasta con el de los cartuchos de tinta que se requieren para que se logre la impresión. Es común que, cuando se requiere reemplazar tales cartuchos, uno debe gastar aproximadamente lo que cuesta la impresora, ¡tan sólo en cartuchos! Después de enfrentar la necesidad de instalar cartuchos nuevos en dos o tres ocasiones más, uno se encuentra con que ya ha pagado dos o tres veces la impresora. ¡Es más económico comprar una nueva impresora!
Una alternativa menos costosa es la recarga de cartuchos, pero los fabricantes se han encargado de desprestigiar dicha alternativa indicando en sus manuales que la impresora puede sufrir daños irreparables si uno se decide a recargar los cartuchos -lo cual parece ser muy conveniente, sobre todo si se considera que a la tercera vez de reemplazar los cartuchos es más barato comprar una impresora nueva.
La realidad es que, como en muchas otras cosas, sólo se dicen verdades a medias. La recarga de cartuchos efectivamente puede ocasionar "daños", sólo si se lleva a cabo de la manera incorrecta. Pero, ¿cuál es entonces la manera correcta de recargar los cartuchos?
En primer lugar, la tinta que se utiliza para recargarlos tiene todo que ver. La tinta que se utilice debe ser adecuada para el cartucho que se pretende recargar. Utilizar tinta diferente a la requerida puede ocasionar que se tapen los inyectores, la tinta empleada puede tener un pH tan alto que dañe al cartucho, entre otros problemas derivados que se puedan presentar. Por otra parte, los cartuchos se recargan siguiendo un procedimiento que es diferente para cada marca y modelo de cartucho. Algunas veces, se requiere producir un vacío, por ejemplo, para evitar que la tinta se derrame. Si no se produce dicho vacío -conforme a lo estipulado por el procedimiento correspondiente-, la tinta terminará siendo derramada en el interior de su impresora.
Así mismo, los procedimientos de recarga indican el método más adecuado para recargar los cartuchos. Algunas veces se requiere desprender la tapa superior del cartucho, otras veces es necesario barrenar un agujero en el cartucho, otras veces se inyecta la tinta a través de canales apropiados para dicho propósito. Algunos cartuchos son simples contenedores de tinta, otros, contienen esponjas, otros más, contienen una bolsa donde se deposita la tinta. Cuando la tinta es inyectada, no debe introducirse la aguja de la jeringa más allá de cierto punto, o se corre el riesgo de echar a perder el cartucho.
Algunas personas que se dedican a recargar cartuchos suelen rebajar la tinta utilizando, por ejemplo, agua, con lo que consiguen recargar un número mayor de cartuchos, a costa de la calidad de impresión. Evidentemente, esto lo hacen para abatir su costo por recarga. Hay quienes recargan los cartuchos con alcohol o, ¡hasta con tinta para zapatos! Normalmente, para que exista una mayor confianza en que el cartucho funcionará sin problemas, se recomienda que sea recargado poco antes de que se vacíe por completo.
No obstante lo anterior, mucha gente deja vaciar sus cartuchos y pretende recargarlos meses después de que se han vaciado. Naturalmente, no faltan los técnicos de la recarga milagrosos que se dicen capaces de recuperar cartuchos que tienen meses más secos que el desierto. El problema de dejar mucho tiempo vacíos los cartuchos es que la tinta se petrifica en un filtro que la conduce al inyector; de esta manera, la tinta no alcanza el inyector, el cuál actúa como una resistencia que calienta la tinta para formar una burbuja microscópica que, al romperse, eyecta un punto sobre el papel. Los inyectores tienen un diámetro que se mide en micras -aproximadamente, sesenta a ochenta veces más delgado que el grosor de un cabello humano, el cuál mide de sesenta a ochenta micras. Cuando la tinta se seca, una consecuencia de ello es que el inyector que la conduce se queme y este efecto se aprecia en la impresión porque ésta aparece cortada -una línea blanca a través de las letras. Sin embargo, existen procedimientos que permiten recuperar cartuchos con tinta seca, siempre y cuando los inyectores no estén quemados.
Otro factor a considerar es que algunos cartuchos de diferentes fabricantes incorporan un chip que controla la cantidad de impresiones que se pueden realizar. Para este tipo de cartuchos existen dispositivos llamados reprogramadores que reinicializan el contador del chip, haciendo posible su recuperación.
En general, la recarga de cartuchos es una alternativa viable que le permite ahorrar una suma importante, ya que suele costar unas diez veces menos que el costo de los cartuchos nuevos. Por otra parte, favorece el reciclaje de consumibles, logrando un uso más eficiente de éstos.
Es en este punto particular, el reciclaje de consumibles, en que esta propuesta para promover la recarga de cartuchos, se hace especialmente trascendente. Mas, sin embargo, es bastante cierto que algunas veces, el remedio es peor que la enfermedad; depende, claro está, de la calidad de la tinta que utilice para recargar sus cartuchos, de que quien los recargue siga estrictamente los procedimientos adecuados, del estado físico de sus cartuchos, del tiempo que deje pasar a partir de que su cartucho se vacía, etc.
Aquí mostramos algunas imágenes interesantes del proceso de impresión.
Ventajas de Recargar
Impacto Ecológico: El mejorar el medio ambiente es compromiso de todos. Al recargar ud. Recicla sus cartuchos y ayuda en forma importante a disminuir la cantidad de fabricación de nuevos cartuchos.
Impacto Económico: Usted obtendrá importantísimos ahorros al pagar muchos pesos menos por cada cambio de cartucho.
Que Opinan los Fabricantes
Todos los fabricantes de impresoras desaconsejan todo tipo de recarga y reciclado, y aducen que aparte de obtener mala calidad, podemos dañar la impresora. Y en parte tienen razón. Si utilizamos tintas inapropiadas, el cartucho está seco, dañado o no lo recargamos adecuadamente, solo obtenedremos impresiones pésimas y di además vertemos la tinta sobre la circuiteria de la impresora, seguramente conseguiremos quemarla. Pero, que pensaríamos si los dueños de los restaurantes, desaconsejarán cocinar en casa alegando, que aparte de comer mal, podríamos sufrir una infección alimentaria y quemar el edificio. Cada uno defiende lo suyo, y para los fabricantes el negocio esta en los cartuchos. Ya no importa si hay que regalar la máquina, cuantas más impresoras coloquen, más cartuchos venderán. Por eso a nadie le extraña poder comprar una impresora con cartuchos, más barata que los cartuchos sin la impresora. Pero claro, si la gente compra impresoras, luego recarga los cartuchos hasta que no dan mas de si y entonces cambia de impresora, los fabricantes no ganaría. Y todos sabemos que a las multinacionales no les gusta perder dinero.
Mitos de los Cartucho Recargados
Los cartuchos recargados duran menos: No es verdad, son trasparentes (los HP) y se ve la tinta en el caso de las Epson el contador que tienen pertenece a la maquina, no tienen un bichito verde que sabe cuanta humedad hay dentro de un cartucho, solo cuentan la cantidad de copias que la impresora hace, sin importar si el cartucho es reciclado, nuevo o lo que sea.
El cartucho me arruino la máquina: Esta es la frase dicha por un neofito (alguien nuevo en un tema) se lo dijo el del servicio. La realidad es que lo mas que puede suceder es que manche con tinta la maquina, algo sin duda desagradable pero eso no le hace absolutamente nada a la maquina. En el caso de un Epson puede suceder que si la tinta es mala se tape la impresora.
Compre un cartucho HP nuevo en cajita y me duro poco: Es que la gente no sabe que ahora HP vende cartuchos con las letras ´´N´´o ´´D´´ que significa media carga y un tercio de carga, es el nuevo engaño de HP. Los cartuchos con letra ´´A´´ son full.