El Arranque limpio de Windows XP, sirve para iniciar el sistema operativo sin que los controladores que suministran información a nuestro sistema se carguen. De esta manera, todo será mucho más rápido y podremos "detectar" posibles problemas y errores de alguno de estos controladores cuando por ejemplo, s enos bloquee el equipo o nos generen conflictos.
1 Haga clic en Inicio > Ejecutar.
2 En el cuadro Abrir, escriba lo siguiente: msconfig
3 Haga clic en Aceptar.
4 En la pestaña General, haga clic en Inicio selectivo.
Nota Elimine todas las opciones de procesamiento que aparecen en Inicio selectivo, excepto "Cargar servicios del sistema".
El sistema no le permita eliminar "Usar archivo BOOT.INI original". Eso no es un problema.
5 Haga clic en la pestaña Servicios.
6 Seleccione Ocultar todos los Servicios de Microsoft. Aviso No omita este paso. Debe ocultar los servicios de Microsoft antes de ir al paso 7.
7 Elimine todos los servicios que aún aparezcan en la pestaña Servicios.
8 Haga clic en Aplicar > Aceptar.
9 Haga clic en Sí para reiniciar el sistema si se le solicita.
10 Continúe, ya sea, con la solución de un problema, o bien con la instalación de un producto.
Nota Cuando haya resuelto el problema siga las instrucciones del Paso 3, para volver a configurar Windows con un inicio Normal.
PASO 3
Configure Windows XP para que realice un inicio normal
1 Haga clic en Inicio > Ejecutar.
2 En el cuadro Abrir, escriba lo siguiente: msconfig
3 Haga clic en Aceptar.
4 En la pestaña General, haga clic en Inicio normal.
5 Haga clic en Aceptar.
6 Haga clic en Sí para reiniciar el sistema si se le solicita.