A partir de los insumos recopilados en el proceso de validación de la plantilla, de manera colaborativa, algunos ATP de la zona norte comenzamos a diseñar un PAD-tipo que nos sirviera de plantilla o modelo para adaptarlo a la información propia de cada distrito. Debo decir que esta experiencia de trabajo en equipo fue muy fructífera; de manera autónoma, de forma autodirigida y sobre todo en un ambiente de cordialidad, generamos un proceso colaborativo pleno de sinergia cuyo producto fue el PAD-tipo. Por demás está decir que esta producción colectiva superó con creces cualquier iniciativa individual.
En un segundo momento, la tarea fue acoplar los insumos propios de cada distrito en el plan-tipo; las dificultades de este fase radicaron en la carencia de información pertinente, ya que, en algunos casos, los docentes y directores no proporcionaron información sobre sus necesidades pedagógicas, a pesar del esfuerzo realizado para direccionar su razonamiento en tal sentido.
Habiendo superado la dificultad anterior, se procedió a realizar los agrupamientos, con base en las necesidades y fortalezas comunes de los centros. En mi caso formulé 3 agrupamientos; el primero fue el de metodología de aulas multigrado; el segundo sobre metodologías para el rediseño de la escuela y el aula y el tercero, sobre la integración de las TIC en la práctica de aula.
En los 3 agrupamientos subyace la misma lógica; esto es, en primer lugar, trabajar con red de directores y docentes, luego estas redes multiplican las iniciativas con los docentes, estos llevan a su práctica de aula tales iniciativas y son acompañados y apoyados por el director en su rol de asesor. En todos los casos se establece la necesaria retroalimentación para ir mejorando las experiencias en ulteriores aplicaciones.