EL LARGO CAMINO HACIA LAS CAUSAS DEL MOVIMIENTO.
Posiblemente uno de los primeros problemas a los que se enfrentó la especie humana fue el de mejorar, mantener, provocar los movimientos. Tanto en su aspecto de caza (lanzamientos de lanzas y piedras), como de transporte (disminuir el rozamiento) el estudio de las causas del movimiento y de su desaparición fue de vital interés para el "homo sapiens".
Preguntas tales como ¿Qué trayectoria sigue una piedra hasta el pájaro?, ¿Cómo aumentar la velocidad de una lanza? ¿Cómo disminuir el esfuerzo que cuesta llevar los enseres de un lado a otro? ocuparían parte del tiempo de los hombres primitivos. Las respuestas tecnológicas a estas preguntas fueron variadas y algunas curiosas como el boomerang australiano, o las parihuelas de los indios norteamericanos. La rueda tuvo un desarrollo tardío como respuesta al problema del rozamiento y el ferrocarril (camino de hierro) supuso encontrar el movimiento mas ef
icaz desde el punto de vista energético.Pero la física iba detrás. ¿Cuales son las causas del movimiento? Construíamos móviles cada vez mas sofisticados pero no sabíamos todavía la teoría, las reglas, no conocíamos el ¿porqué? y eso siempre provoca desconfianza y lentitud en el avance de la humanidad.En la búsqueda de los "porqués" del movimiento ha habido cuatro momentos estelares. Uno ocurrió en Grecia hace 2400 años, otro en Italia hace 350, el tercero en Inglaterra hace 300, y el cuarto en Suiza a principios del siglo XX.. Cuatro personas, Aristóteles, Galileo, Newton y Einstein agruparon todo el conocimiento de su época y dieron respuestas al problema del movimiento.Han cambiado los científicos, y con ellos las palabras. La palabra velocidad tan usada en clase ha significado cosas diferentes a lo largo de la historia, y la palabra fuerza que significa la interacción entre dos cuerpos hay muchos que la siguen confundiendo con el vigor físico (tener mucha fuerza) o con la velocidad (se mueve con mucha fuerza). Actualmente estas palabras tienen un significado científico concreto que ya hemos estudiado, aceptado por la comunidad internacional aunque se sigan utilizando en la vida cotidiana en el sentido que tenían hace 1000 años.