Tras el COVID-19, pidamos a nuestros gobiernos que actúen de forma global para que ninguna otra enfermedad paralice el mundo
La pandemia del COVID-19 ha puesto en evidencia el carácter interconectado del mundo en que vivimos hoy y la necesidad de tomar acción de forma conjunta para garantizar la seguridad colectiva. Pedimos que los gobiernos de todo el mundo tomen medidas a nivel global y nacional para aprender de esta pandemia y para preparar una respuesta a nivel mundial de cara a cualquier crisis futura. Nuestras peticiones principales se describen a continuación:
- Identificar las enfermedades pronto permite una contención rápida y efectiva: los médicos y enfermeros siempre estarán en la primera línea de batalla frente a las enfermedades y es de vital importancia darles una voz para alertar a sus homólogos y a la sociedad. Pedimos que se implante un sistema oficial de alerta entre los profesionales médicos que descubran tales crisis, que dicho sistema de comunicación esté desprovisto de influencia política y que ningún profesional de la salud que, de acuerdo con su entendimiento, haga público un problema sanitario sea procesado.
- Establecer una estrategia global para abordar las pandemias: exhortamos a los líderes para que definan una estrategia global con mecanismos que sean activados en caso de pandemias. Las instituciones, como la OMS, deberán reforzar su papel como coordinadores en caso de crisis, con el apoyo de expertos de la salud, y proporcionar directrices a los gobiernos nacionales en cuanto a los pasos a dar para tratar con futuros casos. Dicha estrategia debería considerar las diversas formas posibles de contagio, la necesidad de distribuir y producir equipo médico indispensable, tener una base científica y ser independiente del origen geográfico de una enfermedad.
- Facilitar la creación de políticas mundiales destinadas a garantizar la seguridad colectiva y el acceso a la sanidad: es imperativo establecer unos requisitos mínimos para garantizar la seguridad colectiva en el caso de una crisis sanitaria para defender la seguridad de todos. Por ejemplo, garantizar la baja por enfermedad en dichos escenarios de crisis permite que los empleados puedan quedarse en casa y no propaguen el virus a otros. Deberían establecerse objetivos globales para que todos los países proporcionen atención sanitaria de urgencia durante el periodo de crisis sin que tenga un impacto en la economía personal del ciudadano. A pesar de que este sea un objetivo complicado en algunas regiones del mundo, pedimos que se establezcan objetivos basados en las circunstancias individuales de cada nación con el fin de proteger a aquellos más vulnerables de nuestra sociedad.