Adaptados a la aridez del desierto
Los camellos han desarrollado cambios fisiológicos para sobrevivir en ambientes de extrema sequedad y lograr racionar el consumo de agua.
Los camellos son capaces de ingerir más de 100 litros de agua en una sola toma, que luego su organismo se encarga de administrar hasta el punto de poder aguantar sin agua durante unos diez días a una temperatura de 50o C. De hecho, pueden llegar a perder hasta un 40% de su peso sin morirse (los humanos sólo el 12%). La clave principal se encuentra en sus riñones, que son capaces de concentrar considerablemente la orina para evitar la pérdida de agua. También cuenta con glóbulos rojos ovalados, de modo que pueden ser transportados fácilmente por el cuerpo, incluso cuando la sangre se ha vuelto espesa debido a la deshidratación. Estos glóbulos se encargan de liberar sistemáticamente el agua almacenada a medida que su cuerpo pierde fluidos. Además, su pelaje le permite aislarse del calor ambiental, evitando la transpiración, y la estructura mucosa de su nariz es cien veces mayor que de los seres humanos, lo que le posibilita retener el 66% de la humedad del aire.
EL MITO DE LAS JOROBAS
En contra de la creencia popular, los camellos no utilizan sus jorobas para almacenar agua, sino que se forman por la acumulación de grasa durante el período en que el alimento es abundante. Es una reserva energética que el camello quema en ausencia de comida verde. Esta reacción química le aporta, además, una pequeña pero invaluable cantidad de agua metabólica. La descomposición de la grasa produce el hidrógeno que se combina al dióxido y, absorbido por inspiración, forma el agua. Al combinar las aguas metabólicas y celulares, la linfa intersticial y el plasma, puede permanecer durante un largo período de tiempo sin alimento. Cuando el animal ha consumido todas las reservas de las jorobas, estas quedan colgando a un lado del cuerpo.
SOBREVIVIR SIN LÍQUIDOS
Cuando el agua brilla por su ausencia
Además de las tres especies de camello –bactriano, salvaje y dromedario–, otros muchos animales se han adaptado a vivir mucho tiempo sin agua en las regiones áridas.
ZORRO FÉNEC - Este carnívoro y otros que habitan los desiertos, como el chacal, se abastecen de suficiente líquido cuando ingieren la sangre de sus víctimas.
ADDAX - Este antílope africano del desierto es otro de los animales cuyo metabolismo le permite aguantar mucho tiempo sin ingerir agua.
DROMEDARIO - Además del pelaje corto, su principal rasgo distintivo es la presencia de una sola giba o joroba. Es originario de la península arábiga.
BREVICEPS - Es uno de los géneros de rana que puede sobrevivir a la escasez de agua entrando en un estado de letargo durante meses hasta que llegan las lluvias
VÍBORA DE LAS ARENAS - Esta y otras especies de serpientes que habitan en los desiertos se hidratan con el agua que se condensa en sus escamas.
CAMELLO SALVAJE - Esta especie salvaje es endémica del desierto del Gobi y se encuentra en peligro de extinción.
ESCARABAJO DEL DESIERTO DE NAMIBIA - Aprovecha la humedad que trae la bruma marina. Ésta forma gotitas en su caparazón que resbalan y llegan hasta su boca
RATA CANGURO - Este peculiar roedor que habita en zonas áridas apenas necesita agua ya que es capaz de fabricarla con las semillas que come y con su propio aliento.
CAMELLO BACTRIANO. De pelaje pardo oscuro, este tipo de camello vive en cautividad en las estepas y zonas desérticas de Asia central.