Déficit atencional.
Inmadurez, introversión, falta de iniciativa, que derivan en una dificultad en las relaciones sociales.
Falta de autonomía.
Falta de intereses definidos.
Problemas académicos y de aprendizaje que derivan en fracaso escolar.
Dificultar para concluir tareas
Necesidad de movimiento y continua acción.
Dificultad en la aceptación de autoridad y limites de comportamiento.
Actitud desafiante.
Mayor riesgo frente a adicciones, embarazos no deseados, múltiples parejas, sexo casual, accidentes de cualquier tipo, peleas, etc.
Búsqueda de recompensas inmediatas.
Estas son sólo algunas de las señales de alerta más importantes en las diferentes etapas (infantil, escolar, adolescencia), que pueden llevarnos a la sospecha de la existencia de TDAH en nuestro hijo/a. Sin embargo es importante la intervención de un profesional que evalué el comportamiento del niño y las señales de alerta, las cuales deben persistir en el tiempo (al menos 6 meses), interpretándose la intensidad de las mismas, así como la presencia de éstas en los diferentes ámbitos (familiar, escolar y social)
ALGUNAS TÉCNICAS DE CONCENTRACIÓN PARA ESTUDIAR MEJOR
– Mantener la mirada fija en un objeto durante un tiempo (al menos 30 segundos), ignorando todo lo que te rodea.
– Contar en sentido creciente o decreciente. Por ejemplo: contar del 100 al 0 de dos en dos (100 – 98 – 96…). Puedes dificultar el ejercicio con números más altos, por ejemplo, contar del 230 al 500 de tres en tres.
– Mantenerte inmóvil en el asiento durante dos o tres minutos, concentrándote únicamente en tu respiración y haciendo caso omiso a todos los estímulos que te rodean (sonidos, imágenes, etc.)
– Enlazar palabras. Dedica unos minutos a realizar un juego de palabras en el que pienses una palabra, por ejemplo “cuaderno” y a continuación pienses otra que empiece por la última sílaba de la anterior, es decir, por “no”, por ejemplo “noventa”, así sucesivamente: tablero, ropa, papelera, racimo…
– Marcar objetivos.
Resulta muy útil marcar objetivos, bien de concentración o bien de tareas.
Concentración: Consiste en proponerte un tiempo límite para concentrarte. Por ejemplo: “tengo que ser capaz de concentrarme en menos de 5 minutos”. Y hacer todo lo posible para conseguirlo.
Tareas: Consiste en marcar tiempos límite para la realización de tareas. Por ejemplo: “tengo que terminar esta tarea en menos de una hora”. Previamente calcula el tiempo aproximado en el que podrías realizarla y a partir de ahí, proponte un objetivo temporal.