Cuando Urano fue descubierto en el siglo XVIII, se pensó que era un cometa o una estrella. Es el tercer planeta más grande del Sistema solar y el séptimo planeta más cercano al Sol, con una distancia de 2,870’872,200 kilómetros o en términos prácticos, 2.9 miles de millones de kilómetros. Urano tiene 27 satélites, cuyos nombres pertenecen a varios personajes de las obras de William Shakespeare y de Alexander Pope. Los vientos en Urano alcanzan 900 kilómetros por hora. Su atmósfera es la más fría de todo el Sistema Solar.
Saturno es el sexto planeta del sistema solar y con un radio de 58.232 kilómetros el segundo planeta más grande, solo superado por el colosal Júpiter. Al igual que este se trata de un planeta del tipo gigante gaseoso.
Otras de sus similitudes con Júpiter pasan por que, al igual que este, Saturno es una inmensa esfera conformada en su gran mayoría por hidrógeno y helio, es decir, Saturno carece de una superficie sólida. En su interior podría esconderse un núcleo sólido de metales como el hierro y el níquel, el cual estaría rodeado de material rocoso y otros compuestos solidificados por la intensa presión y el calor, aunque por el momento se trata únicamente de una hipótesis. Del mismo modo que el gigante del sistema solar, el núcleo de Saturno estaría rodeado por una capa hidrógeno metálico líquido debido a la gran gravedad del planeta y la presión ejercida por su atmósfera.
Saturno también está dotado de una potente magnetosfera que provoca auroras boreales en los polos del planeta, sin embargo, al contrario que sucede en la Tierra, estas auroras no guardarían relación con la actividad solar, si no que estarían causadas por una combinación de partículas expulsadas por las lunas de Saturno y la rápida rotación del campo magnético del planeta; se trata de un fenómeno aún bastante incomprendido por la ciencia.
Visto con un telescopio, Saturno presenta un patrón de colores claros divididos en bandas tenues que van del amarillo y el beige, hasta el marrón o el gris, y que representan las nubes, corrientes en chorro y tormentas de las que está recubierto el planeta. Saturno es también un planeta de potentes vientos, los cuales pueden alcanzar velocidades de hasta 500 metros por segundo en su región ecuatorial.
Saturno es el sexto planeta en distancia al sol del sistema solar. También se trata del segundo planeta más grande del sistema solar (9 planetas Tierra en fila cabrían a lo largo de la línea de su ecuador) y el otro de los gigantes gaseosos de nuestro vecindario cósmico, aunque al igual que sucede con Júpiter, los científicos creen que podría albergar un núcleo sólido en su interior.
Sin duda, el elemento más llamativo de Saturno son sus 7 anillos, los cuales se cree que están compuestos por millones de pedazos de hielo y roca procedentes cometas, asteroides o lunas que se desintegraron debido a la poderosa gravedad de Saturno. Este sistema de anillos se extiende hasta una distancia de 282.000 kilómetros del planeta, pudiendo alcanzar un grosor de 10 kilómetros en los más importantes.
Una curiosidad sobre estos anillos es que fueron nombrados alfabéticamente en el orden en que fueron descubiertos, y no en el orden en el que se establecen. Así, los anillos principales son A, B y C, y los anillos D, E, F y G son más débiles y se descubrieron más recientemente. En resumen, comenzando en Saturno y desplazándonos hacia el exterior encontraríamos los anillos, D,C, B, A, F, G y E.
Al igual que Júpiter, Saturno tiene 53 lunas conocidas y 30 lunas adicionales a la espera de la confirmación de su descubrimiento, es decir, un total de 83 lunas, algunas tan interesantes como Titán o Encélado.