La finalidad de este proyecto es diseñar una serie de herramientas que capaciten a los centros educativos para revisar la planificación de la convivencia y hacer propuestas que mejoren la inclusión educativa, tomando como referencia, en primer lugar, a los miembros de los equipos directivos y de los servicios de orientación como agentes multiplicadores, que lideren y dinamicen los cambios necesarios para conseguir tal fin.
El proyecto aborda estos aspectos fundamentales de la convivencia inclusiva: el aislamiento social; el enfoque punitivo; la falta de cohesión grupal; el desconocimiento de la justicia restaurativa; y la necesidad de implicación de las familias.