Madr 4 de febrero 2018
Querido Óscar,
Hoy, yendo al río Lozoya, he encontrado esa paz que muchas veces se necesita para poder lograr desconectar de la vida cotidiana. Todos aquellos malos pensamientos que me estuvieron atormentando (por la creación de mi libro “Seamos recuerdos”) estas últimas semana se han disuelto al escuchar el maravilloso sonido que hacen las hojas que chocan arrastradas por el viento, el estruendo que se escucha del agua del río al golpear con las rocas y la gama tan bonita de colores cálidos mezclados al atardecer.
Estando aquí me gustaría canalizar todo aquel estrés que he tenido a lo largo de estas semanas y convertirlo en inspiración.
Estos pequeños momentos me hacen recordar nuestro gran momento, en nuestra boda, tan llena de alegría y lágrimas. Ponerme tan sentimental me ha hecho tener ganas de escribir. Espero vernos pronto.
Con amor, Elizabet
Elizabet