EN OTRA VIDA
Como perro olvidado que no tiene huella ni olfato, (“Y no es verdad, dolor...”, Antonio
Machado )
asomaba a sus ojos una lágrima. (“Rima XXX”, Gustavo Adolfo )
Ni la noche ni el día quieren venir. (“El amor desesperado”, Federico García )
Yo la he querido tanto, (“Encuentro”, Federico García)
como un débil cristal, (“Amor eterno”, Gustavo Adolfo)
polvo serán, mas polvo enamorado. (“Amor constante más allá de la muerte”, Francisco de
Quevedo)
En poco tiempo, que ambiciosa olvida, (“Descuida del divertido vivir a quien la muerte llega
impensada, Francisco de Quevedo)
húmedo de recuerdo el beso llora. (“Llueve”, Vicente Aleixandre)
Mi amor perdido. (“Qué sol tan claro!”, Juan Ramon Jimenez)