Su primer robo fue en una tumba olvidada, en un pequeño valle cerca del río Nilo, donde las pirámides de los grandes faraones ya se erguían orgullosas. Usando su conocimiento de la construcción de pirámides y su habilidad con las herramientas, Khem logró acceder a la cámara funeraria. Con una antorcha en mano, vio lo que había esperado: oro brillante, estatuillas de dioses y joyas incrustadas en urnas de madera y piedra.
Pero no estaba solo. La tumba estaba protegida por trampas: flechas envenenadas, piedras que caían desde el techo, y un laberinto de pasadizos diseñados para desorientar y atrapar a los intrusos. Sin embargo, Khem era astuto. Durante su tiempo trabajando en las canteras, había aprendido a leer las señales de los edificios, a conocer las grietas en las piedras y a encontrar rutas secretas.
Con una mezcla de valentía y destreza, Khem logró burlar todas las trampas y se adentró en el corazón de la tumba. El sarcófago del faraón descansaba allí, cubierto por una capa de oro. Pero algo lo detuvo. Al mirarlo, pensó en lo que significaba ese hombre para los egipcios: un líder que había gobernado con sabiduría y, ahora, descansaba para siempre. ¿Debería tomar todo el oro y dejar su memoria en el olvido?
Khem vaciló un momento, pero la tentación fue más fuerte. En un rápido movimiento, arrebató las joyas, los amuletos y las estatuillas del faraón muerto. Cuando estuvo por salir, una voz profunda resonó en su mente, como si la misma tumba hablara:
“El oro no puede comprar la paz, ladrón. Lo que tomas no te traerá fortuna, solo maldición.”
Khem se encogió de hombros, tomó lo que pudo y se retiró rápidamente, pero temeroso de la maldición de la momia fue a buscar ayuda de un sacerdote amigo, Nefrú para que le quitara la maldición.
Debes conocer cada una de las partes que compone el sarcófago y así te librarás de la maldición.
Para esta tarea necesitarás lápices de colores y mucha paciencia. Debes dibujar un sarcófago y señalar correctamente sus partes. Utiliza ceras, lápices de colores o rotuladores, con lo que te sientas más cómodo dibujando.
¡Hazlo de la mejor manera posible, no escatimes en detalles y sólo así podrás evitar la maldición de la momia!
Agrupación: Individual.
Tiempo estimado: 30 minutos.
Guía de evaluación: Rúbrica en el Site o Rúbrica en Classroom.
Dibuja un sarcófago según aparece en la página 198 y enumera cada una de las partes que tiene.
Realiza el dibujo, enumera las partes y explica para qué servían.
Haz una foto del dibujo y súbela a classroom para ver si realmente puedes librarte de la maldición de la momia. Recuerda que debes hacerlo con mucha precisión y poniendo todos los detalles posibles.
Marca cada parte con una letra y al lado pon su nombre y su explicación.
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