Críticas y recomendaciones cinematográficas
Ça te dit d'aller au théâtre à une ferme?
Si la réponse est "oui" tu vas trouver trois pièces très originales où les acteurs sont des animaux.
La première pièce raconte les avantures d´un cocho, un lapin et un canard doivent remplacer une cigogne assez paresseuse. Leur job, livrer un bébé
à une famille.
La deuxième est celle qui donne le titre au film. Le renard, un personnage gentil de la forêt, est incapable de terroriser les poules de la ferme. Suivant les conseils de son ami le loup, vole trois œufs de la ferme dans le but de montrer sa méchanceté... mais sera-t-il capable ?
Dans la troisième, la plus faible dès mon point de vue, les animaux de la ferme doivent sauver Noël. Alors ils partent à l’aventure pour éviter la catastrophe, l’impossibilité du Père Noël d’arriver à temps avec ses cadeaux. Seront- ils capables ?
Voilà un film que les élèves de Français de 1º ESO ont vu, ont aimé et qui leur a permis d’apprendre pas de mal de mots de ce contexte ludique. L´objectif est double : enrichir notre culture cinématographique française et encourager les apprenants et leurs familles prendre l’habitude de regarder de séries et des films en version original.
Departamento de Francés
CINE Y MÚSICA
Syntynyt suruun ja puettu pettymyksin, Maustetytöt
Conocí esta canción gracias a la fabulosa película Fallen Leaves (2023), de Aki Kaurismäki, donde el dúo Maustetytöt la interpreta en una escena clave. La canción alcanzó una notable proyección internacional tras su aparición en el filme y fue muy elogiada por la crítica, contribuyendo a que el grupo trascendiera las fronteras de Finlandia y encontrara nuevos seguidores en numerosos países.
Fallen Leaves, ganadora del Premio del Jurado en el Festival de Cannes de 2023, es una de las obras más celebradas de Kaurismäki en los últimos años. La película cuenta la historia de dos personas solitarias que intentan encontrarse y construir una relación en medio de una realidad marcada por la precariedad, la rutina y cierta melancolía existencial. Como suele ocurrir en el cine del director finlandés, la tristeza convive con una sensibilidad profundamente humana y con pequeños destellos de esperanza. En ese universo emocional, la música de Maustetytöt encaja de manera perfecta.
La canción describe una vida marcada por el desencanto cotidiano, la depresión silenciosa y la sensación de estar atrapado sin una salida real, muy en línea con lo que transmite la propia película. El verso que da título a la canción, «Nacido en la tristeza y vestido de decepciones», funciona casi como un manifiesto vital: no se trata de una tristeza pasajera, sino de una condición de origen, algo con lo que la narradora siente que ha nacido.
A diferencia de muchas canciones pop sobre el dolor, aquí no hay catarsis ni redención clara. El texto asume el malestar con una franqueza seca, incluso resignada, característica tanto de las letras de Maustetytöt como de muchos personajes del universo cinematográfico de Kaurismäki. Precisamente esa ausencia de dramatismo exagerado es lo que dota a la canción de una fuerza especial: la tristeza se expresa de forma contenida, cotidiana y reconocible.
Musicalmente, el tema presenta el estilo que ha convertido a Maustetytöt en uno de los grupos más singulares de la escena finlandesa contemporánea: melodías sencillas y pegadizas, arreglos minimalistas y una interpretación vocal aparentemente fría que, paradójicamente, consigue transmitir una enorme carga emocional. Detrás de esa austeridad formal se esconde una gran capacidad para retratar sentimientos universales como la soledad, la frustración o la búsqueda de sentido.
Aquí os dejo un enlace de YouTube: : FALLEN LEAVES featured song | Syntynyt suruun ja puettu pettymyksin - Maustetytöt | Aki Kaurismäki
para quienes no hayáis visto la película, aunque mi recomendación es que la veáis completa porque me parece maravillosa. La interpretación de la canción es uno de los momentos más bellos del filme y está impregnada de esa atmósfera hipnótica, íntima y melancólica que envuelve toda la obra de Kaurismäki. En apenas unos minutos, música e imagen se funden para crear una de esas escenas que permanecen en la memoria mucho después de terminar la película.
Es wird wieder gut – Lange Fassung. Max Raabe & Palast Orchester
«Es wird wieder gut – Lange Fassung» es una de las piezas más emotivas y significativas de Max Raabe & Palast Orchester, una formación alemana conocida por recrear con elegancia el sonido y la estética de la música popular centroeuropea de los años veinte y treinta.
Conocí la canción gracias a la película Un amor (2023), de Isabel Coixet, basada en la aclamada novela homónima de Sara Mesa. La inclusión de esta canción en la película de Coixet no es un simple recurso decorativo: funciona como un comentario emocional y simbólico sobre el viaje interior de la protagonista.
La película narra la historia de Nat, una joven traductora que decide abandonar la ciudad y comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo rural. Lo que inicialmente parece una búsqueda de tranquilidad y renovación acaba convirtiéndose en una experiencia marcada por la incomodidad, el aislamiento, el deseo, las relaciones de poder y la dificultad de encontrar un lugar propio en el mundo. Coixet construye un relato incómodo y profundamente psicológico, donde los silencios, las miradas y las contradicciones de los personajes tienen tanta importancia como los propios diálogos.
En este contexto, la aparición de Es wird wieder gut adquiere una dimensión especial. El título, «Todo volverá a estar bien», resume la esencia del tema: un mensaje de consuelo en momentos de dificultad, precisamente como los que atraviesa la protagonista a lo largo de la historia. La canción transmite la afirmación tranquila —nunca eufórica— de que las crisis pasan y la esperanza puede mantenerse viva incluso cuando parece imposible encontrar respuestas.
No es una canción optimista en el sentido ingenuo del término. Su fuerza reside en la serenidad, en transmitir que la estabilidad puede regresar, aunque el presente esté lleno de incertidumbre. La esperanza que propone no es grandilocuente ni épica; se expresa con discreción, casi con pudor, algo que encaja perfectamente tanto con el estilo interpretativo de Max Raabe como con la sensibilidad narrativa de Isabel Coixet.
Musicalmente, el tema combina la elegancia característica del Palast Orchester con la voz inconfundible de Raabe, cuya forma de cantar, contenida y refinada, remite a otra época sin perder actualidad. La orquestación crea una atmósfera cálida y envolvente que convierte la canción en un refugio emocional para el oyente. La versión larga de ocho minutos de duración, refuerza todavía más esta sensación de acompañamiento, como si la música no quisiera marcharse demasiado pronto y dejara espacio para la reflexión.
En la escena final de la película, la protagonista baila sola esta canción en un acto íntimo, desconcertante y profundamente coherente con todo lo que la película ha venido construyendo. Es un momento abierto a múltiples interpretaciones: ¿aceptación, liberación, resignación, esperanza? Probablemente un poco de todo. Coixet evita las conclusiones fáciles y confía en la inteligencia del espectador para completar el significado de la escena.
Precisamente por eso, la elección de Es wird wieder gut resulta tan acertada. No ofrece respuestas definitivas ni promete finales felices convencionales. Simplemente sugiere, con una delicadeza extraordinaria, que incluso después de atravesar el desconcierto, el dolor o la confusión, siempre existe la posibilidad de seguir adelante. Y pocas canciones consiguen expresar una idea tan compleja con una aparente sencillez tan conmovedora.
Padre de alumnos del instituto