La inteligencia no está en la etiqueta del bachillerato
“Las humanidades no sirven de nada”.
“Eso es para quienes no quieren estudiar”.
“Claro que sacas buenas notas, pero porque estás en letras, ciencias es mucho más difícil”.
Estas frases, repetidas hasta el cansancio en pasillos, conversaciones y redes sociales, reflejan una idea muy extendida: que las humanidades son una opción “fácil” o “inferior”. Pero, ¿es eso verdad?
Las humanidades son el conjunto de disciplinas que estudian la cultura, el pensamiento, el lenguaje, la historia y las expresiones artísticas del ser humano. Asignaturas como lengua, historia, literatura, filosofía, inglés o latín forman parte de esta rama. Y, sin embargo, no es raro que quien elige este camino se encuentre con comentarios de condescendencia o desprecio. Parece que estudiar humanidades fuera sinónimo de no tener suficiente capacidad para las ciencias, como si los más inteligentes solo eligieran medicina, ingeniería o física.
A mí misma me han dicho más de una vez cosas como: “Si tú eres muy lista, podrías ser médico”. Pero parece que esas personas no se han planteado que mi verdadera vocación pueda estar precisamente en las humanidades. ¿Y si lo que de verdad me apasiona es el lenguaje, la escritura, la historia o la educación? No todo el mundo que estudia humanidades lo hace porque “huya de las ciencias”; muchas personas con capacidad para cualquier disciplina eligen letras porque es lo que aman.
Y es una pena —y también un problema— que haya personas que, por miedo a no “aprovechar su inteligencia”, terminen dejando de lado aquello que realmente querían hacer. La presión social les hace pensar que seguir su vocación es una pérdida de tiempo o talento, cuando, en realidad, ¿qué mayor desperdicio hay que renunciar a lo que verdaderamente te llena solo por el miedo al “qué dirán”?
Además, eso de que las humanidades son “más fáciles” es, como poco, cuestionable. La dificultad de una asignatura depende en gran parte de la persona. Puede que se te den genial las matemáticas y la química, pero no logres comprender una palabra en inglés y seas pésimo en sintaxis. O al revés: tal vez memorices fechas históricas sin problema y sufras con las ecuaciones. Así que no es que haya una rama más difícil que las otras, es que tú tienes capacidades diferentes para ellas.
Lo cierto es que las humanidades están mucho más presentes en nuestro día a día de lo que podríamos pensar. Sin ellas, no habría idiomas, libros, prensa, política, derecho… No sabríamos nada de nuestro pasado, no podríamos analizar ni comprender la sociedad en la que vivimos, y, probablemente, no estarías leyendo esto, porque leer también es “de letras”. Y esas lenguas clásicas que muchos consideran “muertas” e “inútiles”, como el latín o el griego, siguen vivas en la raíz de nuestro idioma y son útiles tanto para comprender mejor y ampliar vocabulario en tu propio idioma como para ver las relaciones con muchos otros.
Las ciencias, por supuesto, son fundamentales para el desarrollo tecnológico, la medicina o la comprensión del mundo físico. Pero no debemos caer en el error de pensar que son la única vía válida. La cultura, el pensamiento crítico, la comunicación, la ética y el arte también son esenciales. El equilibrio entre ramas es lo que nos permite avanzar como sociedad.
En resumen, todas las disciplinas importan, y ninguna merece ser menospreciada. Necesitamos dejar de juzgar a las personas por lo que estudian y empezar a valorar el talento, la pasión y la vocación, venga del ámbito que venga. Porque la inteligencia no está en la etiqueta del bachillerato, sino en lo que haces con lo que aprendes.
Aurora Díaz López, 1° BACH HCS B
EL DIÁLOGO CON LOS MITOS: ALFEO Y ARETUSA
Reflexionamos sobre la concepción de los sentimientos y las relaciones humanas a través del tiempo gracias un hermoso relato de carácter etiológico: la fuente Aretusa, en la isla de Ortigia de Siracusa.
Desde la antigüedad, el amor ha sido uno de los temas que más ha inspirado a los artistas. Podemos encontrar poemas, canciones, cuadros, mitos… . En la mitología griega encontramos relatos que explican cómo se entendía el amor en otras épocas, y uno de ellos es el mito de Alfeo y Aretusa.
Aretusa era una hermosa ninfa de fuentes y seguidora de Artemisa, la diosa de la caza y la castidad. Un día, después de haber cazado en Arcadia, Aretusa tenía calor y decidió bañarse en un arroyo cristalino sin saber que en realidad era Alfeo, el dios-río.
Mientras nadaba, sintió vibrar las aguas a su alrededor. De pronto, Alfeo se transformó en un cuerpo humano y apareció ante ella. Al verla se enamoró por completo e intentó abrazarla. Aretusa se asustó y trató de huir a través de los bosques. Aretusa, cansada, pidió ayuda a Artemisa; la diosa la transformó en una corriente subterránea que atravesó el mar hasta llegar a la superficie como una fuente en la isla de Ortigia, frente a Siracusa (Sicilia). Pero Alfeo no se dio por vencido y también se convirtió en una corriente subterránea y cruzó bajo el mar para unirse a las aguas de Aretusa y sus aguas se mezclan para siempre.
En la antigüedad, este mito fue interpretado como una historia de amor tan fuerte que ni el mar podía separarlo: el amor era visto como una fuerza inevitable, a veces trágica, que arrasaba con todo, incluso con la libertad individual.
A día de hoy, el amor se entiende de otra manera. Valoramos el consentimiento, el respeto mutuo y la libertad personal. El amor actual no debería ser persecución ni imposición, sino un encuentro entre dos personas que se eligen libremente.
El mito de Alfeo y Aretusa nos sirve para reflexionar sobre cómo han cambiado las ideas del amor a lo largo del tiempo. Porque el amor verdadero no se impone, se construye, se cuida y, sobre todo, debe fluir en ambas direcciones.
Rocío del Viso Carrasco - 1º Bachillerato HCS-B
Todos conocemos los movimientos feministas sobre el consentimiento y que NO es NO. Esta lucha, a pesar de ser muy obvio que No es No y que si no te digo que Sí no es Sí, sigue vigente, pero en la tradición, cuántos mitos hay donde el personaje femenio es acosado por el masculino por “amor”, algunos ejemplos son: Apolo y Dafne, Zeus y Hera o menos conocido y del mito que hablaremos la ninfa Aretusa y el rio Alfeo.
Aretusa era una hermosa ninfa del séquito de la diosa Artemisa. Un día, mientras paseaba por los bosques de Grecia, se detuvo a bañarse en un río para refrescarse. Ese río era el dominio del dios-río Alfeo, quien al verla quedó profundamente enamorado.
Alfeo intentó acercarse a ella, pero Aretusa, deseando mantenerse pura y fiel a Artemisa, huyó aterrorizada. Corrió por bosques y montañas, y Alfeo la siguió incansablemente. Finalmente, Aretusa pidió ayuda a la diosa Artemisa, quien la envolvió en una nube para esconderla y luego la transformó en una fuente subterránea.
Aretusa, convertida en agua, fluyó bajo tierra y cruzó todo el mar desde Grecia hasta la isla de Ortigia (en Siracusa, Sicilia), donde emergió como una fuente cristalina.
Sin rendirse, Alfeo convirtió su propio cauce en un río subterráneo y logró unirse con ella en Sicilia. Así, según el mito, las aguas del río Alfeo en Grecia se mezclan con las de la fuente Aretusa en Sicilia, representando la unión eterna de los dos “amantes”.
En la actualidad en Siracusa se encuentra la fuente de agua dulce de Aretusa; este mito pretendía explicar la existencia de una fuente subterránea de agua dulce tan cerca del mar, pero nos deja una ejemplo de una supuesta historia de amor donde un rio acosa a una ninfa por que estaba “enamorado”.
¿Pero ella estaba enamorada?¿Quería ella pagar el precio de cambiar de forma para liberarse de quien la acosaba?¿Era feliz Dafne y tuvo que dejar todo por el acoso de Apolo y convertirse en árbol?¿Tenemos que aceptar el acoso o cambiar radicalmente nuestra vida?
Leyre Gallego Arroyo- 1º Bachillerato HCS-B
FELICES VACACIONES & VERANO
Por fin ha llegado nuestro ‘καλοκαίρι’, griego para ‘verano’, que es literalmente el buen tiempo -al final es esta época la que usamos para el recreo y disfrute de lo que nos rodea, porque hay buen tiempo. Irse a la ‘παραλία’, lugar junto al mar…, como le dicen los griegos a la playa o también comprarse lo que haga falta en un "περίπτερο", como muchas otras cosas, es parte de la cultura griega para tener un buen verano - por cierto, ‘περίπτερο’ es el quiosco envuelto con alas con todo lo que necesitarás para pasarlo ‘όμορφα’, bonito como diría Karol G.
Y ya con tantas palabras griegas veraniegas, es hora de montarse en un ‘καράβι’ de camino a una isla griega -sí, esta última palabra proviene de ‘carabela’ y enseguida instalarse en un ‘ξενοδοχείο’ -término directo para referirse a un hotel, literalmente ‘la caja de extranjeros’.
Por otro lado, para los que aún no se han acercado al mundo helénico, les recomiendo que no se lo pierdan, por lo que dejo más abajo las lecturas adaptadas de las palabras mencionadas.
Espero que esta breve lectura os haya despertado la curiosidad por entender que el fenómeno ‘detergente’ no sucede solo con las lenguas romances, ya que también son afectadas las demás lenguas indoeuropeas -esta última palabra tan cotidiana tiene su origen en el participio activo del verbo ‘detergeo’, ‘limpiar’, lo que hace con que su participio se refiera a lo que hace la acción de limpiar, mientras que también en castellano existe el verbo ‘deterger’. Por lo tanto, es este concatenado mosaico etimológico lo que tanto provoca este asombro que nos lleva a perseguir las raíces indoeuropeas y estudiarlas porque algo que he aprendido en este camino ha sido que el entender cómo hablaban y cómo lo vivían los antiguos es parte de nuestra propia ruta en el descubrimiento de quiénes somos, ya que quizás no seamos tan distintos…
Está en nuestras manos abrir las cortinas del pasado y revelar la sabiduría ancestral.
Vocabulario: GRIEGO MODERNO - LECTURA ADAPTADA - ESPAÑOL
καλοκαίρι - caloqueri - verano
παραλία - paralía - playa
περίπτερο - períptero - quiosco
όμορφα - ómorfa - bonito
καράβι - carávi [con la 'v' inglesa] - barco
ξενοδοχείο - xenodojío - hotel
César Martins Quitete do Amaral
Alumno en filología clásica UCM de Madrid.