Katharine Hepburn en Las Troyanas, dirigida por Kakogiannis en 1971.
LA FIGURA DE LA MUJER EN LA ANTIGUA GRECIA
Hoy en día es normal que cada 8 de marzo nos manifestamos por los derechos de las mujeres de todo el mundo, pero en el siglo XII a.C. era impensable que una mujer sirviera para algo más que las tareas del hogar y la crianza. Desde siempre la Antigua Grecia nos ha pintado la figura de la mujer como sumisa, idílica, bella... Básicamente describiendo a la mujer como si fuera perfecta.
Siempre se habla de las grandes hazañas del dios Zeus, de Perseo y de cómo mató a Medusa, de la astucia de Odiseo... pero nunca se habla de las mujeres de la mitología griega y de sus grandes hazañas, tampoco se habla de los calvarios que tuvieron que vivir las mujeres de la época, uno de ellos quedó retratado en una de las obras más importantes de la literatura, La Ilíada de Homero. Homero relata cómo tratan a las mujeres como esclavas de los vencedores y cómo las trataban como juguetes a su gusto hasta el punto de ser su capricho, pintándolas como premio, siendo este uno de los acontecimientos que marcaron significativamente a la historia de Troya.
La Ilíada narra los últimos dos meses de los diez años en los que se llevaba disputando la Guerra de Troya, una guerra iniciada por el rapto que cometió el príncipe Paris a Helena de Esparta, esposa de Menelao, enfrentándose así las polis griegas y el reino de Troya solo para recuperar a Helena, que fue tratada como un premio entre Menelao y Paris; quien ganase la guerra se quedaría con ella. Menelao la reclamaba como su legítima esposa y Paris como la mujer que lo había elegido. Esto causó la destrucción de Troya y Helena volviendo con Menelao, y este, cuando la vio después de diez años, reflexionó sobre si de verdad había valido la pena luchar durante tanto tiempo y haber perdido tanto cuando ella lo había abandonado por irse con otro hombre.
Otro caso, en mi opinión el más destacado e importante, es el de Briseida y Criseida. Ambas fueron raptadas por los griegos, concretamente por Aquiles y Agamenón respectivamente, siendo sus esclavas, tratadas como objetos y premios de guerra. Criseida era hija de uno de los sacerdotes de Apolo. Su padre le pidió ayuda al dios Apolo, este desató una plaga sobre el campamento griego. Cuando Agamenón le preguntó al adivino Calcante cómo se podía detener la plaga, Calcante le contestó que tenía que devolver a Criseida con su padre; entonces, Agamenón se negó rotundamente a devolver su premio de guerra y le pidió a Aquiles que devolviera a su esclava. Aquiles, que se había encariñado con Briseida, se negó rotundamente a devolverla y sintió que Agamenón le estaba faltando al respeto. Cuando Agamenón le obligó a devolver a su esclava, Aquiles renunció a seguir luchando a favor de los griegos y se retiró del campo de batalla. Esto tuvo tanta repercusión en la guerra que, Aquiles, que era muy orgulloso, se negó a volver al campo de batalla cuando el ejército griego tenía todas las de perder, de modo que su amigo Patroclo tuvo que hacerse pasar por él en el campo de batalla, donde murió a manos del príncipe troyano Héctor.
Un nombre poco conocido de esta historia es el de la princesa troyana Casandra, que era sacerdotisa de Apolo y podría predecir el futuro. Apolo, que se sentía atraído por Casandra, le prometió el don de la profecía siempre y cuando ella aceptara mantener relaciones con él, siendo una vez más usada como un premio para un hombre. Casandra aceptó, pero porque le interesaba la capacidad de ver el futuro; una vez concedido el don, ella rechazó a Apolo. Apolo, enfadado, maldijo a Casandra para que nadie le creyera. Esto hizo que cuando Grecia engaño a Troya con el mítico caballo de madera y Casandra alertó con que era una trampa, nadie la creyera, sentenciando así el final de Troya.
Poco después de que Grecia ganara la guerra, Casandra se convirtió en esclava del rey Agamenón; cuando este regresó a su patria, su esposa Clitemnestra planeaba cómo matarle a él y a Casandra por celos, Casandra intentó advertirle que su mujer iba a matarlos a los dos, pero Agamenón no la creyó a causa de la maldición. Agamenón fue asesinado por Clitemnestra y Casandra, que presenció el crimen, fue asesinada por ella también, cumpliendo así con su propia profecía.
“Cuando es «Quemad a la puta», gritan.
Cuando la verdad sale a la luz, todo es silencio.
Así que mataron a Cassandra primero porque temían lo peor.
Y trató de decirle a la ciudad”
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“Puedes recordar que yo lo dije primero
En una advertencia matutina, nadie escuchó
Nadie oyó
Ni una sola palabra se oyó”
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“Cuando la verdad sale a la luz, hay silencio
Es tan silencioso”
Cassandra – Taylor Swift
Helena, Briseida, Criseida y Casandra, fueron usadas como objetos y premios para hombres que no las merecían, siendo tres de ellas víctimas de esclavitud, algo que desgraciadamente en muchos países se sigue haciendo de forma clandestina.
El cuerpo de ninguna mujer debería ser usado con estos fines, y tenemos que seguir luchando y manifestándonos para que esto no pase. Sus historias y las de muchas otras son el gran ejemplo de cómo la sociedad ha silenciado, atacado y oprimido a la mujer
Ariadna Hernández Ripiero. 2º ESO D
El rapto de las Sabinas. Pietro da Cortona.
EL PROGRESO DE LAS PALABRAS
El otro día me explicaron que las palabras tienen varios mecanismos para expresar sus significados afluentes, como si fueran ríos, y me asombró poder pensar sobre cuántas vueltas se pueden dar alrededor de la misma palabra y cómo te lleva una palabra a otra. Esto lo suelen compartir todas las lenguas indoeuropeas según me explicaron, por ejemplo, el λόγος griego que significa “palabra” proviene del verbo λέγω, “decir” y como en griego sucede también en inglés, donde tenemos el verbo sing, “cantar” y la palabra song, “canción”. Esto que a primera vista puede parecer un fenómeno exótico, sin ir más lejos sucede también en el español, heredero del latín, con palabras como amor y amigo que comparten la misma raíz que la del verbo amar.
Esto para mí es prueba de la ingeniosidad humana que ha podido hacer de estos mecanismos herramientas muy productivas para crear léxico. Pocos afortunados se sumergen en esta piscina que me ha tocado.
La mejor parte de esta historia está en su infinidad y como nuestra lengua no está muerta, lo hace; por ejemplo, cuando se forman nuevos verbos desde nuevas terminologías tecnológicas o de origen más popular, los neologismos. Me impactó escuchar el otro día el verbo chuchear refiriéndose a la acción de comer chuches cuando nos preguntaron a mi amiga y a mí si habíamos merendado y claro, mi cabeza se puso a conectar hilos hasta que me di cuenta de que era un verbo que se refería a la acción de comer y su objeto, las chuches. Esto a su vez se conectó con algo que nos contó curiosamente una profesora, que las conjugaciones cada vez se hacen más sencillas, debido a la economía del lenguaje, y aquí, en esta última parte, queda reflejado que cuando creamos espontáneamente un verbo nuevo por necesidad, la tendencia es hacerlo de la primera conjugación como en chatear, espolear, retuitear, wasapear… Son estos verbos modernos, que van ganando popularidad y, si pueden, prestigio, los que terminarán por poblar nuestros diccionarios.
Estos procesos se llevan dando desde que el mundo es mundo y se repiten, se reciclan hasta el infinito y más allá. Los verbos se regularizan así tal como lo hacían en latín en -are, -ere o -ire o en griego en -ω, -άω, -έω, -όω, y hay veces como estas en las que está claro el patrón y otras en las que no está tan claro, pero esto ya será historia para otra vez.
César Martins Quitete Do Amaral
Antiguo alumno IES María Pacheco. Facultad Filología UCM.
El Ostracismo contemporáneo
La palabra ostracismo viene del griego οστρακιμος, y era un destierro político. Los ciudadanos griegos votaba para expulsar a una persona de la polis por 10 años cuando esta persona era considerada una amenaza y por eso se utilizaba esta medida de prevención. Lo curioso del ostracismo es que la persona que era desterrada a pasar estos 10 años fuera volvía a la ciudad y recuperaba todas sus pertenencias como si nada hubiese pasado.
En la actualidad sucede esto con mucha facilidad, una serie de personas en internet deciden enviar a otra persona al ostracismo; pero actualmente puede que no haya billete de vuelta. Algunos de los casos más reciente puede ser la polémica de Karla Sofía Gascón; la actriz de Emilia Perez nominada a los Oscars, que se ha visto enredada en una gran polémica por la viralización de tuits suyos donde realizaba comentarios racistas y xenófobos, la censura y el acoso hacia ella la ha llevado a que no pisara la alfombra de los Oscars, como también estuvo a punto de no ser invitada, lo mismo que pasó en los Goya. Su carrera como actriz se ha visto frenada, por no decir destruida, por el descontento social.
Esto también puede recordar a la polémica de Dani Mateo por un gag en el Intermedio donde se sonaba los mocos con la bandera de España, en este caso el nivel de censura, odio y movilización social llevó a que el cómico fuese juzgado por ultraje a la bandera. El cómico ha hablado de ello en diversas entrevistas y cuenta lo duro que fue y como pensaba que su vida como cómico iba a terminar.
La actriz María León también ha sido enviada al ostracismo después de que fuese detenida por “supuestamente” agredir a un policía, atentando contra la autoridad. En este caso ha suscitado gran debate, ya que la actriz mantenía que ella había sufrido acoso policial, pero dio igual: las redes sociales ardieron y ha quedado en el ostracismo.
El ostracismo actual es mucho mas peligroso, ya que ha pasado de ser una mediada preventiva a ser una sentencia realizada por un grupo de individuos a los que nos les ha a parecido bien algo; no hay votación, solo hay una idea extendida por las redes sociales.
Los nuevos ofendidos y puritanos que invaden las redes sociales censuran y envían al ostracismo a quien ellos deciden, pero sin que necesariamente las acusaciones sean ciertas, justas o apoyadas de verdad por una mayoría.
Leyre Gallego Arroyo. 1º Bachillerato HCS.