Durante este curso escolar, la convivencia en nuestro instituto continúa manteniéndose en niveles muy positivos, consolidando una tendencia de mejora que hemos venido observando en los últimos años. Nuestro centro, de tamaño medio y ubicado en un entorno rural, no presenta graves problemas de convivencia estructurales, lo cual favorece un clima escolar generalmente tranquilo, de confianza y respeto.
Esta valoración positiva no se basa únicamente en los datos cuantitativos, como la reducción del número de amonestaciones o partes disciplinarios, sino también en las percepciones y comentarios del propio alumnado, que expresa con frecuencia su satisfacción con el ambiente en clase y la buena relación que mantiene con sus compañeros y compañeras.