En la vida cotidiana de la escuela secundaria y la universidad, la enseñanza se juega en múltiples dimensiones que condicionan el derecho a enseñar y aprender. El buen desempeño docente combina planificación flexible y explicitaciones claras, diversidad de tareas y recursos y un vínculo empático que genera sentido en el aula. A la vez, en el aprendizaje y práctica del inglés, pueden surgir emociones desfavorables, tales como inseguridad, miedo o ansiedad. Se propone enseñar a gestionar estas emociones a partir de innovaciones basadas en la psicología positiva. En cuanto a la enseñanza del inglés, no solo se trata del desarrollo de competencias lingüísticas sino de contribuir a una educación transformadora para la paz y la justicia social, reconociendo la importancia de las creencias e identidades docentes. En la secundaria, la oralidad se potencia cuando se integran factores afectivos con tecnologías digitales, en propuestas colaborativas y contextualizadas. En el nivel universitario, la lectura y escritura requieren ser enseñadas como prácticas sociales y disciplinares, y la pedagogía de géneros aporta andamiajes para que los estudiantes comprendan y produzcan textos académicos. Finalmente, la articulación universidad-escuela, como en las experiencias con instituciones PROA, abre caminos para generar materiales progresivos que faciliten la continuidad educativa. En conjunto, estas experiencias resaltan que enseñar y aprender es transformar vínculos, emociones y saberes para garantizar trayectorias educativas más justas e inclusivas.
Autores/as
María Soledad Aguilera, María Celina Barbeito, Mariana Fenoglio, Andrea Garofolo, Carolina Panza, Romina Picchio, Verónica Piquer, Silvana Ponce, Fabiana Sacchi y María Inés Valsecchi.
Línea de investigación ISTE
Enseñanza y aprendizaje en disciplinas en contextos diversos.
Objetivo específico ISTE-PUE
Analizar prácticas, dimensiones y actores en los procesos de enseñanza y aprendizaje en disciplinas y contextos diversos a fin de promover transformaciones educativas.
El buen desempeño docente, desde la perspectiva de docentes y estudiantes, articula claridad, planificación flexible, propuestas creativas y un clima empático que promueve aprendizajes significativos.
Las actividades de gestión emocional, incorporadas a las clases, estimulan las emociones positivas, aumentan el compromiso de los estudiantes y promueven el reconocimiento del rol de las emociones en el aprendizaje.
La enseñanza del inglés como lengua extranjera puede transformarse en un espacio para educar para la paz y la justicia social, reconfigurando identidades docentes y estudiantiles.
El desarrollo de la oralidad en la clase de inglés puede fortalecerse a través de propuestas pedagógicas innovadoras que integran emociones, autorregulación y tecnologías digitales en comunidades de práctica.
Las prácticas de articulación y transición entre la universidad y la escuela secundaria favorecen la alfabetización académica y la continuidad de las trayectorias educativas.
Promover la formación docente inicial y continua con foco en la autorreflexión, la empatía y el diseño de clases diversas, dinámicas, innovadoras y situadas.
Incorporar estrategias sistemáticas de integración de emociones, autorregulación y tecnología en la enseñanza secundaria y universitaria.
Diseñar propuestas curriculares de lenguas extranjeras que integren principios de paz, inclusión y justicia social.
Desarrollar comunidades de práctica docente que integren TIC e IA para la enseñanza de la oralidad y otras competencias en las prácticas del lenguaje.
Fortalecer los programas de articulación universidad-escuela que generan secuencias, materiales y conocimientos compartidos para fortalecer la transición y la continuidad educativa.
Camila acaba de entrar al primer año de la universidad. Llega con una mezcla de entusiasmo y temor: la emoción de ser la primera de su familia en cursar estudios superiores, y la inseguridad de no saber si podrá con las lecturas en inglés, con las clases numerosas o con los exámenes orales. Al comenzar, descubre docentes que no solo explican con claridad, sino que la invitan a pensar, a participar, a regular sus emociones y a aprender estrategias para sostener su trayecto. En ese recorrido, Camila advierte que la universidad no es un camino en soledad: es un espacio de vínculos, innovación y justicia educativa, donde su derecho a aprender puede hacerse realidad. ¿Qué significa ser un buen docente en contextos de diversidad y desigualdad educativa? ¿De qué manera las emociones y los vínculos transforman las experiencias de enseñar y aprender? ¿Cómo construir propuestas educativas que garanticen el derecho a aprender en la escuela secundaria y en la universidad?
¿Qué condiciones y prácticas hacen que un docente favorezca aprendizajes con sentido en el primer año universitario?
¿De qué manera las emociones configuran las prácticas de enseñanza-aprendizaje y qué estrategias permiten gestionarlas en el aula?
¿Por qué resulta importante integrar la paz y la justicia social en la enseñanza de lenguas extranjeras?
¿Qué aportes ofrecen las TIC y la IA a la enseñanza de la oralidad en contextos educativos heterogéneos y desiguales?
¿Cómo puede la articulación entre universidad y escuela secundaria mejorar las trayectorias educativas de los estudiantes?
Boatto, Y., Aguilera, M. S., Fenoglio, M. y Bianco, V. (2023). Formación docente: reflexiones sobre las prácticas educativas en torno a la alfabetización académica, sus participantes y los vínculos con el conocimiento. En A. Vogliotti y otros (Comps.), Diseño, implementaciones, evaluaciones en y del currículo (pp. 1215-1226). UniRío Editora.
Favorecer la reflexión sobre las emociones vinculadas a la experiencia de aprender en la universidad, reconocer estrategias de autorregulación y valorar el rol docente en la construcción de trayectorias educativas significativas.
Destinatarios
Estudiantes del primer año de carreras universitarias y profesorados (nivel superior / formación docente).
Modalidad
Taller. Actividades individuales y grupales en el aula. Duración: 80 minutos.
Introducción. Dinámica inicial de “lluvia de palabras”: los estudiantes comparten cómo se sienten en el inicio de su carrera universitaria. El/la docente registra las palabras en el pizarrón, generando un primer mapa colectivo de emociones.
Trabajo individual. Cada estudiante elabora una “cartografía personal de emociones”: un esquema visual (mapa, dibujo o infografía simple) que represente una situación académica que le genere ansiedad, entusiasmo o inseguridad. Debajo del dibujo o esquema, escribe qué estrategias utiliza o podría utilizar para gestionar esas emociones (respiración, pedir ayuda, práctica entre pares, organización del tiempo, etc.).
Trabajo en grupos pequeños. Los estudiantes comparten sus cartografías en grupos de 4 o 5 integrantes, identificando puntos en común, diferencias y posibles aprendizajes colectivos.
Puesta en común. Cada grupo expone brevemente una idea o hallazgo común en relación con las emociones y estrategias trabajadas.
Cierre colectivo. Plenario guiado por el/la docente: se discute cómo las emociones inciden en el aprendizaje y qué prácticas docentes ayudan a transitarlas. Se construye una lista colectiva de buenas prácticas para enseñar y aprender con bienestar.
Criterios de evaluación
Participación activa en la dinámica inicial, el trabajo individual y las instancias grupales.
Claridad y creatividad en la representación de la cartografía de emociones.
Capacidad de identificar emociones y proponer estrategias de autorregulación.
Aporte de ideas reflexivas y respetuosas en el trabajo grupal y en el plenario.
Vinculación de las reflexiones con los ejes conceptuales del capítulo.