Durante las últimas décadas, el orden económico mundial se reconfiguró bajo el peso de las transformaciones globales, el ascenso de China como potencia industrial y comercial, y la consolidación de nuevas (y viejas) asimetrías entre economías centrales y periféricas. En América Latina, y en Argentina de modo particular, este proceso derivó en una creciente reprimarización exportadora y en la dependencia de commodities como la soja, el litio y el petróleo. La relación comercial con China creció significativamente en los últimos veinte años, aunque de manera desigual: el país exporta productos primarios e importa manufacturas de alto contenido tecnológico, reforzando un patrón de intercambio asimétrico con impactos territoriales, sociales y políticos. A su vez, la estructura productiva nacional muestra una fuerte concentración en las regiones centrales, mientras amplias zonas del país permanecen relegadas a actividades de menor dinamismo económico.
En su conjunto, el capítulo advierte que la integración al mundo no es neutra y que reducir las brechas regionales requiere políticas activas de inversión, innovación y planificación de largo plazo orientadas a un desarrollo más equilibrado, sostenible y soberano.
Autores/as
María Florencia Granato, Marianela Gómez, Adrián Fabricio Valetti, Cecilia Bressan, Joaquín Ernesto Helbig, Mónica Castro y Jorge Hernández.
Línea de investigación ISTE
Territorialización del desarrollo en Córdoba: disparidades inter-departamentales, nuevas dinámicas productivas y trayectorias demográficas.
Objetivo específico ISTE-PUE
Caracterizar, en el proceso de globalización / descentralización del capitalismo, los modelos de desarrollo en términos de la producción, el empleo y las heterogeneidades socio-territoriales en Argentina y el sur de Córdoba.
La reconfiguración del poder económico mundial, marcada por el ascenso de China como nueva potencia global y su disputa hegemónica con Estados Unidos, genera oportunidades y desafíos diversos para América Latina, al tiempo que profundiza las relaciones asimétricas entre economías centrales y periféricas.
La inserción de América Latina en el nuevo mapa mundial continúa signada por una vulnerabilidad estructural, caracterizada por una fuerte dependencia de la demanda externa, una baja diversificación productiva y una persistente desigualdad en la distribución de los beneficios del comercio internacional.
En los últimos veinte años, la relación comercial entre Argentina y China ha crecido significativamente, pero de manera asimétrica: Argentina exporta productos primarios e importa manufacturas de alto contenido tecnológico, consolidando un patrón de intercambio desigual que refuerza la reprimarización exportadora y genera impactos territoriales, sociales y políticos.
Al interior del país, Argentina presenta una marcada heterogeneidad regional, con una estructura productiva concentrada en las regiones centrales y una apropiación desigual de los flujos comerciales internacionales, configurando un territorio con múltiples realidades productivas, económicas, políticas y sociales.
Romper con la dependencia y transformar los patrones vigentes de desarrollo requiere políticas activas de inversión en ciencia y tecnología, infraestructura federal y diversificación productiva con base territorial, orientadas a reducir las brechas regionales y fortalecer la autonomía nacional.
Impulsar procesos de planificación, inversión y acuerdos de largo plazo que consideren al mismo tiempo la posición del país en el orden económico internacional y las diversas realidades subnacionales, orientando las decisiones estratégicas hacia un desarrollo más equilibrado y sostenible.
Promover estrategias de desarrollo regional más equilibradas que fortalezcan las capacidades productivas locales e impulsen la integración territorial.
Fomentar políticas públicas de ciencia, tecnología e innovación orientadas a la diversificación de la matriz productiva, la generación de empleo calificado, la transferencia tecnológica y el fortalecimiento de redes de cooperación entre los sectores público, privado y comunitario.
Invertir en sectores estratégicos que fortalezcan la industria tecnológica, mejoren la infraestructura y modernicen los sistemas productivos en las regiones más rezagadas del país, ampliando el acceso al financiamiento, impulsando la transición energética y promoviendo cadenas de valor regionales más sostenibles.
Incorporar en la educación y la gestión pública una perspectiva crítica sobre la globalización, que permita comprender sus impactos locales y promover una ciudadanía informada, participativa y comprometida con el desarrollo sostenible del país.
En una pequeña fábrica de una localidad cordobesa, Julia ensambla piezas de una relegada industria metalmecánica, tan dependiente de los insumos importados como de la fluctuación del dólar para sostenerse. A pocos kilómetros, la producción agropecuaria -cada vez más tecnificada- sostiene buena parte de las exportaciones nacionales, al tiempo que genera escaso valor agregado en los territorios locales. Mientras tanto, en el norte del país, los camiones que transportan litio recorren las alturas cordilleranas rumbo a los puertos de Chile y Perú, al tiempo que los pueblos cercanos al salar continúan enfrentando una economía de bajo dinamismo y escasas oportunidades.
¿Cómo impactan las transformaciones globales en las realidades nacionales y subnacionales? ¿Qué caminos permitirían transformar esa inserción desigual en un desarrollo más equilibrado, sostenible y soberano?
¿Cómo inciden las transformaciones recientes del poder económico mundial, marcadas por la disputa entre China y Estados Unidos, en las oportunidades y desafíos de desarrollo para América Latina?
¿Por qué la inserción de América Latina en la economía global continúa marcada por la vulnerabilidad estructural y la dependencia de la demanda externa?
¿De qué manera la expansión de la relación comercial entre Argentina y China reconfigura el patrón productivo y exportador del país, y qué implicancias tiene en términos territoriales, económicos y sociales?
¿Cómo se expresan las desigualdades regionales dentro de Argentina a partir de la concentración productiva en las regiones centrales y qué efectos tiene esto sobre el desarrollo de las provincias periféricas?
¿Qué tipo de políticas y acuerdos de largo plazo serían necesarios para transformar los actuales patrones de especialización y construir un modelo de desarrollo más equilibrado, innovador y soberano?
Helbig, J., Gomez, M., Bressan, C. y A. Valetti (2023). El impacto de las transformaciones globales del s. XXI en las economías periféricas: una aproximación al caso de las provincias argentinas. XXVIII Jornadas de Historia Económica. AAHE-UNRC.
Granato, F. y G. Busso (Coords.) (2022). Impactos sociales y económico-productivos de la pandemia COVID-19 en el Gran Río Cuarto. La vulnerabilidad socioeconómica en el período 2020-2021. UniRío Editora.
Analizar los efectos de la globalización en las economías nacionales y regionales, reflexionando sobre las desigualdades productivas, los vínculos internacionales y las alternativas para un desarrollo más equitativo.
Destinatarios
Estudiantes de nivel medio (últimos años) y superior.
Modalidad
Taller participativo. Duración: 80 minutos.
Introducción. El/la docente presenta brevemente el tema y la actividad, enfatizando la importancia de reconocer cómo las transformaciones del orden mundial impactan en las economías locales, donde se ponen en juego realidades concretas, vidas cotidianas y territorios que merecen ser pensados en toda su complejidad.
Trabajo en grupos. Se organizan cuatro grupos, cada uno centrado en una dimensión específica del capítulo:
Grupo 1: Cambios en el orden económico mundial.
Grupo 2: Relaciones comerciales entre Argentina y China.
Grupo 3: Asimetrías regionales dentro de Argentina.
Grupo 4: Exportaciones e importaciones de Argentina.
Cada grupo debe:
Identificar tres fenómenos o características principales de su dimensión.
Proponer tres estrategias para reducir las desigualdades y asimetrías derivadas del punto anterior (por ejemplo: políticas públicas, inversión sectorial, innovación tecnológica, fortalecimiento de capacidades locales, integración regional, etc.).
Elaborar un afiche o esquema visual que sintetice su trabajo.
Puesta en común. Cada grupo expone su trabajo en una presentación oral de 5 minutos.
Cierre colectivo. Entre todos, construir un esquema o mapa general titulado “Claves para un desarrollo más equilibrado y soberano”, integrando las principales conclusiones y estrategias propuestas durante el taller.
Criterios de evaluación
Comprensión y explicación de los procesos globales y regionales.
Capacidad para vincular los procesos económicos globales con las realidades locales.
Pertinencia y creatividad de las estrategias propuestas.
Calidad de la argumentación en la exposición grupal.
Participación activa y reflexiva en la puesta en común.