El edificio consta de una nave de tres tramos, pies con sotocoro, presbiterio y camarín; además de sacristía, deambulatorio o corredor de acceso al camarín, sala de cofrades y pórtico exterior. Los muros están construidos en mampostería revocada con sillares en los vanos de puertas y arquerías.
La ermita tiene dos puertas de acceso al santuario: La puerta del muro del Evangelio es al exterior de arco ojival con impostas en el intradós, y está flanqueada por lo que parecen ser los restos de un alfiz. Esta misma portada, en el interior, está formada por un arco carpanel.
La puerta situada a los pies del santuario es de medio punto con claves de considerables proporciones que conforman un rectángulo exterior que descansa sobre impostas molduradas. Estas impostas descansan sobre jambas achaflanadas con basas molduradas. Corona la portada una cornisa superior elaborada en sillar.
De los tres escalones de granito que permiten acceder por esta puerta, el inferior alberga grabado en su centro un tablero del juego del alquerque de doce. Este tablero es uno de los pocos que se conservan en Extremadura y uno de los 90 tableros de alquerque de doce que existen en España.
En el interior de la ermita podemos observar el retablo que alberga las imágenes de san Blas y de san Marcos, además de la hornacina que permite ver el interior del camarín, donde suele emplazarse la imagen de san Bartolomé. La imagen de san Bartolomé fue robada en 1982, conservándose en la actualidad una copia.
En el exterior, la ermita se remata con una espadaña realizada en cantería situada en el piñón del hastial. El arco de medio punto alberga la campana y culmina con un frontón triangular. Asimismo, desde el exterior podemos observar dos cúpulas con linternas, una situada en el tramo anterior al presbiterio y otra en el camarín, ambas coronadas por cruces de hierro. El camarín tiene dos remates troncopiramidales en sus vértices orientales.
Un detalle destacable es el pórtico que recorre el lado del Evangelio, los pies y parte del lado de la Epístola, que sirve como zona de descanso y refugio frente a la intemperie. A lo largo del mismo se disponen bancos corridos para el asiento. En el primer arco nororiental podemos observar varias de sus claves marcadas con los números 1, 2 y 3 tanto a derecha como a izquierda. De igual modo, en un sillar aparece una cruz grabada.
Desde antiguo, en esta ermita se ha venerado, además de al santo titular, a la Virgen de Consolación. Durante el siglo XIX, se instituyó una romería en su honor, celebrada el Lunes de Pascua de Resurrección.