Celebramos el Misterio de la Ascensión del Señor. Porque Cristo Jesús bajó a la realidad de nuestro mundo, al dolor de la muerte, por eso subió, por la resurrección, a la gloria del Padre. La Ascensión es la total exaltación. De las lecturas que hoy escucharemos podemos sacar estas dos conclusiones: primera, Cristo Resucitado, es constituido por el Padre, Señor del universo, cabeza de la humanidad y de la Iglesia, que es su cuerpo y plenitud; segunda, el envío misionero, que Cristo transmite a la comunidad: “vayan y hagan discípulos…”. Este sigue siendo el mandato de Jesús para nosotros hoy.
“No os dejaré desamparados, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis, y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él”
¿Cómo podemos saber el camino? Es la pregunta de Felipe a Jesús, en el texto evangélico de hoy y puede ser la misma pregunta de nosotros. Jesús le responde a Felipe y a nosotros con dos respuestas para la historia; la primera: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” y la segunda: “Quien me conoce a mí, conoce al Padre”. Jesús es la verdad y la vida, porque es el camino hacia el Padre, que es la Vida.
Cuarto Domingo de Pascua
El texto de san Juan evangelista de este domingo, denuncia a los pastores que no entran por la puerta del aprisco (corral), ladrones y falsos pastores y destaca que el buen pastor conoce y llama por su nombre a sus ovejas y va caminando delante de ellas.
En el relato de los discípulos de Emaús se destaca el hecho de que lo reconocieron y se dieron cuenta que Jesús estaba vivo y que estaba junto a ellos, después de haber perdido la ilusión y la esperanza. Se encontraron con Jesús al compartir la mesa, al partir y compartir el pan.
"Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo» ha dicho Jesús en el Evangelio de hoy. De aquí salimos con la misión, confiada por el Señor, de anunciar de palabra y obra su mensaje de la salvación y perdón de los pecados"
¡Que noche tan dichosa en que se une el cielo con la tierra, lo humano y lo divino! Te rogarnos, Señor, que este cirio, consagrado a tu nombre, arda sin apagarse para destruir la oscuridad de esta noche, y, como ofrenda agradable, se asocie a las lumbreras del cielo. Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo, ese lucero que no conoce ocaso y es Cristo, tu Hijo resucitado, que, al salir del sepulcro, brilla sereno para el linaje humano, y vive y reina glorioso por los siglos de los siglos. Amén.
Cristo, clavado en el árbol de la cruz…, fue atravesado por la lanza y salió sangre y agua, más dulce que todo ungüento, víctima grata a Dios, expandiendo por todo el mundo el perfume de la santificación. De hecho, al hacerse hombre siendo Verbo, se impuso límites; a pesar de que era rico, se hizo pobre para enriquecernos con su miseria (Cf. 2Corintios 8, 9); era poderoso y se presentó como un miserable, hasta el punto de que Herodes lo despreciaba y se reía de él; era capaz de hacer temblar la tierra y sin embargo permanecía clavado a aquel árbol (Pedro de Alcántara)
La institución de la Eucaristía es un momento importante para los cristianos, ya que representa la transformación del pan y del vino en el cuerpo y la sangre de Jesús. La Eucaristía es un sacramento fundamental en la iglesia católica y en otras iglesias cristianas, y se celebra en cada misa como un acto de comunión con Jesús.
«Díganle a la gente de Jerusalén:
¡Miren, ahí viene su rey!
Él es humilde,
viene montado en un burro,
en un burrito.» Mt.21 - 5
Es algo que se está tomando como costumbre, como tradición; asi, el penúltimo viernes (24 Marzo) de Cuaresma, a las 5 de la tarde salen desde la iglesia de la Veracruz dirección Ermita del Calvario
En un recorrido bonito, por calles históricas de Álora, los mas jóvenes de la Comunidad Parroquial de Álora; niños de Catequesis acompañados de familiares, de sus Catequistas y del Párroco D. Felipe, fueron rezando las estaciones del Santo Vía Crucis, que en este año se alcanzaba la octava edición.
Sobre las 6 de la tarde se llegaba a lo alto del Calvario ,y una vez finalizado el rezo, en la explanada se compartió un chocolate de hermandad ofrecido por la Cofradía de Jesús Orando en el Huerto.
Cofradía que, junto con los Grupos de Poscomunión de la Parroquia de Álora, preparan y organizan este Vía Crucis de gente muy joven.