Los valores son nuestro modo de comportamiento en el día a día, aluden al deber ser y son nuestro referente, motivo por el que mantenemos nuestra energía cada día al venir a trabajar. Son nuestros criterios de referencia en lo que a comportamiento se refiere. Guían nuestras acciones diarias y nos permiten trabajar y disfrutar en un clima de confianza y responsabilidad diaria.
Los Valores son la expresión de nuestra cultura de empresa, son el reflejo de nuestras interacciones y son los que nos hace unirnos a Decathlon.
En Decathlon tenemos 4 valores que nos acompañan a todos los Decathlonianos y que están en nuestro ADN:
Vitalidad
Responsabilidad
Generosidad
Autenticidad
VITALIDAD
La vitalidad es la vida. Es la capacidad que tenemos a nivel individual y luego a nivel colectivo de transformar una dificultad en oportunidad. Las personas vitales demuestran una actividad intensa (física y/o intelectual), tienen energía, ánimo, vigor, dinamismo y optimismo. Les gusta la acción, como buenos deportistas, les gusta el cambio como motor de progreso, acabar el día con más energía que con la que lo empiezas. Finalmente, una persona vital se define como entusiasta, le gusta la innovación, la creación, busca sin parar el progreso y la evolución de las cosas.
Es un valor inusual en otras empresas, nos hace únicos ya que somos deportistas emprendedores. Primero actuamos y luego interrogamos y ajustamos. Algunas personas están incapacitadas cuando las cosas se ponen difíciles, como Decathlonianos vamos directos a la acción cuando es difícil. La vitalidad también es la capacidad de desafiarse a uno mismo rápidamente, ser útil, generoso, dinámico y con sonrisas.
Responsabilidad
El Líder Decathloniano es responsable del respeto de las leyes locales en su zona geográfica. Pusimos en práctica consejos y controles internos para permitirnos dormir fácilmente. Los decathlonianos establecemos los indicadores humanos, económicos y ambientales necesarios para el desarrollo de nuestro ambicioso proyecto. Encontramos soluciones para alcanzar nuestros objetivos. Desafiamos las decisiones si no estamos de acuerdo, respetando el papel de cada uno.
Las personas responsables asumen las consecuencias de las decisiones que toman, tienen iniciativa, consiguen los resultados a los que se han comprometido, son concretos. En cuanto a la animación, las personas que viven el valor de la responsabilidad saben reconocer, felicitar, pero también reconducir y sancionar.
Son hombres y mujeres que se hacen cargo de sí mismos y son actores de sus vidas. Toman decisiones y actúan para su puesta en práctica. Se implican, reaccionan, buscan continuamente la eficacia. La responsabilidad empieza por la seguridad de los bienes y las personas.
Finalmente, vemos la responsabilidad también en personas emprendedoras, que tienen autonomía y son eficaces.
Generosidad
Es hacer las cosas con el corazón y estar centrado en los demás.
Soy un jugador de equipo, ayudó cuando es necesario. Comparto con los demás todo lo que pueda serles útil. Considero a todos los accionistas y grupos de interés como « amigos ». Me cuido a mi mismo y a los demás. Somos solidarios.
La generosidad es nuestra fuerza impulsora: Más que nunca debemos apoyarnos mutuamente, creer en todos y ayudarnos para avanzar. La palabra es fuerte pero debemos sentir AMOR hacia: Nuestros colaboradores y clientes/usuarios.
Autenticidad
Se trata de ser fiel a uno mismo y a los demás.
Tengo el valor de ser yo mismo.
Digo las cosas con sencillez y actúo con sinceridad y cuidado hacia los demás.
Cuando actúo, considero las consecuencias sobre los recursos naturales del planeta.