Índice
Pero, afortunadamente siempre hay un lado bueno, Omar Vázquez Sánchez, presidente de la empresa Blue Green México, ideó una solución a esta problemática, que, aparte de deshacerse del sargazo, beneficiará a varias personas, y a la economía de Quintana Roo .
La idea es fabricar ladrillos a base de sargazo recogido en las playas de Quintana Roo, llevarlos a las fábricas que pondrá, más adelante, y al final donar estas viviendas a personas que lo necesiten.
A parte de las lógicas ventajas de estos ladrillos (deshacerse del sargazo de una mejor manera, ayudando a las personas y a la economía) el precio de construcción de una vivienda de sargazo, contra una vivienda de adobe, es un 50% menos de precio final.
El proceso para fabricar estos ladrillos es el mismo que el que se le aplica a los ladrillos de adobe, además que, se elimina el mal olor que causa el sargazo.
Afortunadamente, este proyecto tuvo una buena aceptación por parte de la Secretaría De Desarrollo Social, empezando una prueba piloto con base al proyecto, incluso, actualmente ya existe la primera vivienda a base de ladrillos de sargazo.
La primer casa de sargazo fue construida en 2018
Antes de poder usar el sargazo como combustible, se necesitaran realizar algunos estudios para no contaminar el ambiente al quemar el sargazo, aun así, el sargazo es un 50% menos contaminante que el carbón y algunos derivados del petróleo.
Otra solución ecológica y que podría ayudar a la economía y a resolver este problema, y a su vez evitar un desastre, es el combustible a base de sargazo.
El Centro de Investigación Científica de Yucatán indicó que una forma de usar los grandes bancos de sargazo que recalan en las playas de la región, sería como combustible para generar energía eléctrica. El director de este centro de Investigación, Pedro Iván González Chi explicó que, gracias a que el sargazo quema con bastante facilidad, es muy útil para combustible en plantas eléctricas.
En este mismo centro se ha realizados para poder hacer fertilizante, habiendo un problema:
“No todo el sargazo sirve, hay muchas variedades y algunas de éstas son capaces de acumular grandes cantidades de metales pesados que son peligrosos para la salud humana, por eso hay que hacer una selección, y esa selección es casi imposible hacerla cuando el material empieza a descomponerse” señala Pedro Ivan.
Cuando el sargazo empieza a descomponerse, lo mejor será usarlo de combustible.
También se necesitará una gran inversión en recursos de dinero y mano de obra para lograr
estos proyectos.