Por ahora la manera más común para deshacerse del sargazo es enterrarlo en la playa, que, como ya vimos, no es viable. Otra cosa que se puede hacer es transportarla a una selva cercana o a rellenos sanitarios. Todas estas no son buenas por las toxinas que tiene el sargazo. Con el fin de apoyar en la evaluación de los proyectos para contener el sargazo en el mar, recogerlo una vez que llegó a la playa y poder disponerlo de manera que no represente un riesgo para la salud ni para el turismo, se instaló una mesa de trabajo conformada por representantes del gobierno federal, estatal, municipal, y del sector empresarial.
Para ello, se cuenta con recursos federales por un monto inicial de 62 millones de pesos, mismos que de no ser suficientes se podrán gestionar más recursos ante el Fondo de Desastres Naturales (FONDEN).
También para atender esta problemática se propuso conformar un Grupo Técnico Científico (GTC) para realizar estudios que permitan conocer más del fenómeno, acordándose que SEMAR fuera su coordinador. El grupo está integrado por las Secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gobernación (SEGOB), Hacienda y Crédito Público (SHCP), Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), además de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) el Instituto Mexicano del Transporte (IMT) de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y la PROFEPA.