Barbados:
El fenómeno está alterando los ecosistemas costeros y afectando al turismo —una importante fuente de ingresos para la mayoría de países de la zona— al llenar las playas haciéndolas menos estéticas y a menudo malolientes. En Barbados, además, está afectando a un animal muy importante: el pez volador (Hirundichthys affinis).
Jamaica:
Jamaica ha sabido sobrellevar las afectaciones de esta macroalga, y aunque hace pocos años, este era un grave problema con prácticamente las mismas consecuencias que en todos los países del Caribe. Un científico jamaiquino descubrió que el sargazo era rico en nutrientes y proteínas, por lo que ahora está emprendiendo una empresa que se dedica a la venta de sargazo para alimento animal.
Bonaire:
El sargazo en la isla de Bonaire ha traído grandes consecuencias en lo económico y material. A pesar de las labores de limpieza y barreras anti sargazo colocadas en partes de sus costas, la alga ha saturado gran parte de sus playas y con ello matado a gran cantidad de peces y aves marinas.
Florida:
En Florida, el sargazo se ha acrecentado desde el año de su aparición, en 2011, pero en 2018 llegó a un pico tan grande, que en invierno, la cantidad de sargazo no disminuyó, cuando normalmente en todos los inviernos se hay menor cantidad. Actualmente no está afectando de una gran forma el turismo en Florida, pero en poco tiempo tanto el turismo como el ecosistema se verá afectado, por lo tanto, hay que comenzar a tomar acciones ya.