He tenido la suerte de ir dos veces al CRIET y las dos experiencias han sido increíbles. Me lo pasé genial, hice nuevas amistades y viví un montón de aventuras divertidas y diferentes cada día.
En la primera semana, hicimos torneos de futbolín, ping-pong, fútbol, Uno y ajedrez. También premiaban la mejor habitación: la más ordenada y silenciosa. Me gustó intentar ganar ese reto con mis compañeros.
Las actividades eran súper variadas: hicimos una gymkhana, aprendimos con juegos como “Immigrantes clandestinos” y “Unlabeled and extraordinary”, y disfrutamos de momentos chulos como la peli por la noche, la "Dance Revolution" y muchas veladas con risas y música. Además, los “rincones” eran geniales porque podíamos elegir lo que más nos gustaba hacer.
En la segunda semana hicimos actividades más artísticas. Me gustó mucho “NEONízarte”, “Pop Art”, “Arte con entorno” y hasta creamos animaciones en “CRIETflix”. También salimos de excursión a Teruel y participamos en un “Rally fotográfico”, donde hicimos fotos por el entorno.
Otra cosa que me encantó fue el taller de “Tú sí que vales”, donde cada uno pudo mostrar su talento. Por la noche veíamos películas, hacíamos juegos de sombras y terminábamos el día todos juntos con mucha emoción.
Lo mejor del CRIET es que cada día es distinto y todo está pensado para aprender pasándolo bien. ¡Ojalá poder volver pronto!
Autores: Alumnado de cuarto y revisado por su tutor