Tras realizar esta investigación, he llegado a la conclusión de que el color del fuego está influido principalmente por el material que se quema, aunque la temperatura también tiene un efecto importante. Cada sustancia química emite un color diferente cuando se calienta porque sus electrones liberan energía en forma de luz. Por eso, materiales como el cloruro de sodio, el sulfato de cobre o el yoduro de potasio producen llamas de distintos colores.