Contribuir al desarrollo científico, tecnológico, económico y social del país, a través de procesos educativos integrales, pertinentes, equitativos e innovadores, que promuevan la formación de excelencia de profesionales éticos con pensamiento crítico y creativo, actitud emprendedora, incluyentes y con conciencia ambiental.
El Modelo Educativo del TecNM hace énfasis en el fortalecimiento de los sectores económicos y sociales desde una perspectiva humanista y ofrece, además, una mirada socio constructivista que innova la concepción de los procesos de aprendizaje y de enseñanza en áreas de ciencia y tecnología. Por tal motivo, la participación de las y los docentes en ese contexto es fundamental ya que a través de su compromiso educativo se cumplen los principios de pertinencia social, mejora continua, la equidad y la excelencia. El primero, al poner al servicio de la educación superior tecnológica pública sus conocimientos y experiencias. El segundo, al asumirse como profesionistas en continua formación, bajo la certeza de que la vigencia de sus conocimientos es volátil en un mundo donde las fronteras del conocimiento se mueven diariamente. En cuanto al principio de equidad, al propiciar las condiciones para que el estudiantado alcance cada uno de los niveles de dominio determinados en sus trayectorias formativas, porque sabe que aquellos que tienen carencias son los que requieren un mayor apoyo.
Derivado de lo anterior, las y los docentes en cualquiera de los niveles educativos impartidos en el TecNM (técnico, superior y posgrado) asumen su compromiso como agentes de cambio, capaces de adaptarse a la evolución del conocimiento y necesidades subsecuentes en cada profesión, convencidos de la necesidad de transformar a la educación superior tecnológica pública en un medio para lograr una sociedad más justa y consolidar una institución más equitativa e intercultural. Para lograrlo, es necesario que cuenten con el apoyo y el compromiso de toda la comunidad del TecNM. Ellas y ellos son conscientes de los problemas sociales, ambientales y económicos que afectan el contexto local, regional, nacional y mundial, cuyo análisis es incorporado en los procesos áulicos de enseñanza y de aprendizaje, con la finalidad de ayudar al estudiantado a desarrollar una conciencia crítica que le motive a proponer innovaciones tecnológicas con responsabilidad social.
El enfoque humanista del Modelo Educativo del TecNM propicia una transformación institucional en favor del estudiantado. En ese sentido, a lo largo de este apartado se describirán los rasgos distintivos que el TecNM se propone fomentar.
En primer lugar, son concebidos como sujetos sociales que construyen y deconstruyen continuamente su concepción del mundo, a través de las experiencias socioculturales que viven cotidianamente dentro y fuera de la institución educativa. Son personas que reproducen y comparten las prácticas de su entorno, las cuales influyen en la construcción paulatina de la concepción de sí mismos(as) y su papel en los núcleos sociales en los que interactúan.
Asimismo, son sujetos culturales pues poseen los rasgos, creencias, valores y leguajes propios de su contexto originario, a través de los cuales se comunican y organizan la información obtenida de su entorno. Es precisamente a través del lenguaje que se desarrollan también como sujetos cognoscentes ya que a través de él pueden superar los límites de una primera impresión, pueden organizar su pensamiento y comprender las relaciones complejas entre las palabras y las ideas. Además, a través del lenguaje se expresan, elaboran conclusiones y razonan lógicamente. Es mediante el lenguaje que el estudiantado elabora formas complejas de pensamiento discursivo, como antecedente del pensamiento crítico.
Las y los estudiantes del TecNM son personas empáticas y solidarias que, a diferencia de las generaciones del siglo pasado, son conscientes de la urgencia del cuidado ambiental pues nacieron en un siglo marcado por diferentes formas de escasez. Son las generaciones de este siglo quienes asumen la responsabilidad de solucionar todos los problemas heredados.
Son seres digitales, pues disponen de todo tipo de medios de comunicación, en los que construyen realidades alternas de interacción para divertirse, enamorarse, trabajar, estudiar, incluso conocer el mundo. Entornos que los llevan a desarrollar conductas como la impaciencia ante la falta de inmediatez, o la solidaridad ante convocatorias en redes sociales digitales. Son personas plenamente adaptadas a la gran pista de la información que hoy les permite encontrar de manera más rápida y eficiente la respuesta a los cuestionamientos de sus docentes o, incluso, identificar inconsistencias o errores en las exposiciones.
Para quienes ocupen la dirección de los Institutos Tecnológicos, el pensamiento crítico les ayudará a comprender las relaciones descritas en el triángulo pedagógico de Jean Houssaye, en donde la gestión educativa transforma la administración y planeación como marco de posibilidades del servicio educativo para atender las necesidades de la comunidad TecNM.
Estas aspiraciones requieren que los cuerpos directivos estén conformados por ciudadanos con valores y principios construidos en la responsabilidad social, la inclusión y la equidad. Esta conciencia civil afianza una ética que dirige el comportamiento dentro de los límites de la honestidad y el respeto a la diversidad.
Como funcionarios públicos, estos profesionales están comprometidos con la formación del talento de los estudiantes y se manifiestan solidarios con los derechos laborales de docentes y administrativos.