Palacio de Cnosos
Polis
"Busca hijo mío, un reino digno de tí, porque en Macedonia no cabes" de Filipo II a su hijo Alejandro Magno
Hacia el 323 Alejandro enfermó y a los pocos días murió. Se sospecha que fue envenenado. Como cuando murió Filipo II, toda Grecia se rebeló contra Macedonia en cuanto se tuvo noticia de la muerte de Alejandro. Su sucesión no estaba nada clara. Se dice que, poco antes de morir, le preguntaron a Alejandro quién debía ser su sucesor, y que la respuesta fue: "El más fuerte". El poder efectivo estaba en manos de una treintena de generales dispersos por el imperio y que pronto iniciarían una maraña de confusas guerras con el fin de apoderarse de las conquistas de Alejandro. Fueron conocidos como diádocos (sucesores). Uno de los más hábiles fue Ptolomeo, del que se rumoreaba que era hijo ilegítimo de Filipo II y, por consiguiente, hermanastro de Alejandro Magno. (Tal vez el propio Ptolomeo difundió este rumor para legitimar sus pretensiones al trono.)