Problemáticas de la comunidad: Cuando se estableció el vínculo con a la Pastoral Social de Migrantes, en un inicio pudimos identificar que esta presentaba diversas problemáticas, tales como: problemas de intereses entre algunos miembros de la comunidad durante su reestructuración, sentimiento de nostalgia al añorar sus países de origen y familias, ausencia de instancias en las que pudiesen compartir recreativamente con los chilenos, problemas de inclusión, entre otros. Debido a lo anterior, pudimos percatarnos de que muchos de estos problemas afectaban considerablemente el desarrollo interpersonal e intrapersonal de los miembros de la Pastoral.
Es debido a lo anterior y gracias a las diversas herramientas que nos fueron entregadas durante la asignatura de Salud y Sociedad, es que pudimos determinar tres problemas principales, los cuales correspondían al duelo migratorio, inclusión y hábitos saludables, y que, al analizarlo en conjunto con la comunidad mediante el uso de la matriz de Hanlon, se pudo establecer que el problema a priorizar corresponde al duelo migratorio.
Perdida del intersector: Un hecho importante a mencionar es que debido al contexto de pandemia y a la reestructuración de nuestra comunidad durante el año 2021, trajo consigo que paulatinamente se fuese perdiendo el intersector, ya que antes del 2020 contaban con diversos agentes que los mantenían en contacto tanto con la Diócesis de San Felipe como con la municipalidad de dicha comuna, lo que trajo como consecuencia que se realizaron muchísimas menos actividades en comparación a sus primeros años luego de fundarse el 2016 debido principalmente a la ausencia de recursos y al no estar siendo representados jurídicamente.
Por esta razón, consideramos que se hace prioritario el abordar el duelo migratorio desde dos perspectivas, una se relaciona a fortalecer las habilidades interpersonales entre los miembros de la comunidad a partir del desarrollo de actividades en las que puedan compartir sus experiencias y la otra es poder incidir en la inmersión de la comunidad a la población del valle del Aconcagua, con el objetivo de que generen nuevas relaciones y que ojalá en un futuro puedan nuevamente encontrar una representación jurídica y contribución económica que les pueda contribuir a satisfacer algunas de sus necesidades.
Para conseguir aquello, sentimos la necesidad de fomentar primeramente un sentimiento de identidad para que exista una motivación colectiva y de esta forma tratar de conseguir que la mayor parte de la comunidad participe.
Asimismo, creemos que la generación de una comunidad fortalecida interpersonalmente es atingente para abordar el duelo migratorio, ya que a través de la interacción y el compartir experiencias previas podría contribuir al descubrimiento de nuevas herramientas emocionales que les permitan afrontar de mejor manera su duelo.
Además, creemos que la realización de los objetivos de esta intervención califica dentro de la prevención de la enfermedad, ya que se relacionaría con lo previamente mencionado, ya que personas conocedoras de sus problemas y con herramientas emocionales pueden sobrellevar de mejor manera el duelo migratorio, y que al poder involucrar a la comunidad con la sociedad Sanfelipeña puede permitirles encontrar mayor cantidad de redes de apoyo.
Todo lo mencionado previamente, justifica la importancia que tiene en la salud de las personas una comunidad fortalecida tanto relacionalmente como emocionalmente entre sus miembros y que sumado a un buen desenvolvimiento en la nueva sociedad en la que se encuentran inmersos para la búsqueda de nuevas redes de apoyo, puede ser un aporte para poder abordar el duelo migratorio.