La DANA, conocida también como Depresión Aislada en Niveles Altos, es un fenómeno meteorológico que se origina cuando una masa de aire frío queda separada en niveles altos de la atmósfera, a unos 9 kilómetros de altura. Al encontrarse con aire cálido y húmedo, como el proveniente del Mediterráneo, puede generar lluvias intensas, tormentas eléctricas y vientos fuertes. Este tipo de eventos ocurre con frecuencia en otoño, cuando las temperaturas del mar están elevadas, favoreciendo estas interacciones.
SUS IMPACTOS
¿CÓMO LO PODEMOS EVITAR?
Mejorar las infraestructuras:
Diseñar parques que puedan acumular agua de forma controlada durante lluvias fuertes, como sucede con el Parque La Marjal en Alicante, que actúa como un depósito natural.
Usar materiales permeables en calles y techos verdes en edificios para facilitar la absorción del agua.
Proteger los ecosistemas naturales:
Cuidar humedales y áreas boscosas, que ayudan a absorber el exceso de agua y disminuyen el impacto de las lluvias.
Plantar más árboles para evitar la erosión del suelo y reducir el riesgo de corrimientos de tierra.
Planificación urbana adecuada:
Evitar construir en zonas con alto riesgo de inundaciones y seguir mapas de riesgo para planificar mejor el uso del territorio.
Preparar a las comunidades:
Informar a la población sobre los riesgos y cómo actuar en caso de emergencia. Crear planes locales de evacuación y seguridad.
Actuar contra el cambio climático:
Disminuir la contaminación y el uso de combustibles fósiles, ya que el calentamiento global intensifica eventos climáticos como las DANAs.
Apoyar medidas que fomenten energías renovables y sostenibilidad.