El agua es la sustancia que más abunda en la Tierra y es la única que se encuentra en la atmósfera en estado líquido, sólido y gaseoso.
La mayor reserva de agua está en los océanos, que contienen el 97% del agua que existe en la Tierra. Se trata de agua salada, que sólo permite la vida de la flora y fauna marina. El resto es agua dulce, pero no toda está disponible: gran parte permanece siempre helada, formando los casquetes polares y los glaciales.
El agua es esencial para la vida en la Tierra, ya que constituye una gran parte de los organismos vivos y es crucial para procesos biológicos como la digestión, el transporte de nutrientes y la regulación de la temperatura corporal. Además, es vital para la agricultura, la industria y la producción de energía, como el riego de cultivos, el enfriamiento en plantas de energía y la fabricación de productos. Los ecosistemas acuáticos también dependen del agua para sostener la biodiversidad.
El acceso al agua potable es un derecho humano fundamental para la salud y el bienestar, pero enfrenta amenazas debido a la contaminación, la sobreexplotación y el cambio climático. Es crucial conservar este recurso y garantizar su gestión sostenible para asegurar su disponibilidad para las generaciones futuras.
ESCASEZ
La escasez de agua ocurre cuando la demanda de agua excede la oferta disponible. Puede ser física, por falta de fuentes de agua, o económica, por problemas de infraestructura o distribución ineficiente. Las principales causas incluyen el cambio climático, el crecimiento poblacional, la contaminación y la gestión inadecuada de los recursos hídricos.
Sus consecuencias son graves: afectan la salud (por enfermedades transmitidas por agua contaminada), la agricultura(reduciendo la producción de alimentos), el desarrollo económico y pueden generar conflictos sociales.
Para enfrentarla, se necesitan gestión eficiente del agua, tecnologías de desalación, conservación de ecosistemas y mejora de infraestructuras. La educación sobre el uso responsable del agua también es crucial.
CONTAMINACIÓN
La contaminación del agua es la alteración de la calidad del agua por sustancias tóxicas o desechos como productos químicos, plásticos y aguas residuales. Proviene de fuentes como la industria, la agricultura, los desechos urbanos y los derrames de petróleo. Sus efectos incluyen enfermedades en humanos, daños a los ecosistemas acuáticos y pérdida de biodiversidad.
Para prevenirla, se necesitan mejoras en el tratamiento de aguas, prácticas agrícolas sostenibles, educación y reducción del uso de plásticos.
¿CÓMO AFECTA EL AGUA AL CAMBIO CLIMÁTICO?
El cambio climático afecta al agua de varias maneras:
Alteración de las precipitaciones: Cambios en la cantidad y distribución de lluvias, con más sequías o lluvias intensas en algunas regiones.
Deshielo de glaciares: El derretimiento acelerado de glaciares reduce el agua disponible en muchas zonas.
Aumento de la temperatura del agua: Las aguas más calientes tienen menos oxígeno, afectando la vida acuática.
Mayor evaporación: El calor aumenta la evaporación, reduciendo la disponibilidad de agua.
Eventos climáticos extremos: Huracanes, tormentas e inundaciones afectan la calidad del agua y su acceso.
Acidificación de los océanos: El CO₂ aumenta la acidez del agua, afectando a los ecosistemas marinos.
En conjunto, el cambio climático reduce la disponibilidad y calidad del agua, lo que genera riesgos para la salud, la agricultura y los ecosistemas.
Alteración de precipitaciones
Aumento tª del agua
Deshielo glaciares
Eventos climáticos extremos
EL DEBATE DEL AGUA
*Es juego grupal que sirve para entender de una forma más fácil los problemas que ocurren en la vida real.