Hasta ahora, hemos analizado oraciones simples. Podemos definirlas así: un conjunto de palabras con un verbo conjugado.
Es importante que este verbo esté conjugado. Esto es, que haga referencia a un tiempo y, entre otros, a una persona. Un ejemplo:
El perro mordió los calcetines de su dueño.
Se puede identificar el verbo como la acción, morder, pero la forma utilizada (mordió) se refiere a un tiempo determinado, el pasado, y a un sujeto determinado, como el perro. Por eso está conjugado. Por lo tanto, no sirven, como parte fundamental de una oración simple, los infinitivos (morder), los gerundios (mordiendo) y los participios (mordido). Estas son las formas no personales.
También, la oración simple está formada por un sujeto y un predicado. A excepción de las impersonales, algunos tipos minoritarios que no tienen sujeto. Dentro del predicado, se puede identificar el verbo conjugado. El resto de palabras son sintagmas (grupos de palabras) que desempeñan una función sintáctica: son complementos del verbo principal.
Como conoces, hay siete diferentes tipos de complementos: el complemento directo (CD), el complemento indirecto (CI), el complemento de régimen verbal (CRV), el atributo (Atr), el complemento predicativo (CPred), el complemento circunstancial (CC) y el complemento agente (CAg).
A continuación, trabajaremos la oración compuesta. A diferencia de la oración simple, una oración compuesta es también un conjunto de palabras, en este caso, con dos verbos conjugados. Si observamos cómo se forma esta oración es la unión de dos oraciones simples. Por lo general, dos sujetos y dos predicados:
Yo compraré la comida y mi hermano se encargará de la bebida.
Debes tener en cuenta que una oración puede ser compuesta aunque a simple vista parezca que solo tenga un verbo. Hay que fijarse si no tiene un segundo verbo elíptico.:
No es mi culpa, sino tuya
La frase anterior es una oración compuesta, pues el verbo es se ha elidido (y sustituido por la coma).
Dentro de la oración compuesta, se distinguen tres tipos: coordinadas, yuxtapuestas y subordinadas. Se estudiarán de forma individual, pero para que puedas reconocerlas a simple vista, es importante tener en cuenta algunos rasgos distintivos.
En cuanto a las coordinadas, son dos oraciones simples e independientes unidas por una palabra que funciona como nexo, como enlace entre esas dos oraciones. En el ejemplo es la conjunción y:
Se decretó el estado de alarma y el país se detuvo.
Del mismo modo, las yuxtapuestas son dos oraciones independientes, como las de la anterior oración compuesta, unidas únicamente por un signo de puntuación. No hay más conexión entre ellas que este signo de puntuación. Son los dos puntos:
Se decretó el estado de alarma: el país se detuvo.
Por último, se encuentran las oraciones subordinadas. Entre estas oraciones simples, la oración es dependiente: una no tiene sentido sin la otra. Entre los múltiples nexos, destacamos el que. Como verás más adelante, suele ser una prueba decisiva para saber que se está ante una oración subordinada.
Vimos una película que me recomendó mi colega.
Al contrario que en los primeros ejemplos, no podemos separar estas oraciones porque la segunda quedaría incompleta. Que me recomendó mi colega. Esta oración simple necesita la primera oración, vimos una película, para entender qué me ha recomendado ese amigo. De ahí el nombre, subordinadas: la segunda es una empleada de la primera, la oración principal, para que tenga un significado completo.
En cambio, si tratas de separar una coordinadas, las dos oraciones funcionan por sí solas con un significado completo:
1. Se decretó el estado de alarma.
2. El país se detuvo.