El electrocardiograma (ECG o EKG) (en alemán: Elektrokardiogramm) es la representación gráfica de la actividad eléctrica del corazón en función del tiempo, que se obtiene, desde la superficie corporal, en el pecho, con un electrocardiógrafo en forma de cinta continua. Es el instrumento principal de la electrofisiología cardíaca y tiene una función relevante en el cribado y diagnóstico de las enfermedades cardiovasculares, alteraciones metabólicas y la predisposición a una muerte súbita cardíaca. También es útil para saber la duración del ciclo cardíaco.
El electrocardiograma es un método diagnóstico de mucha importancia, consiste en la medición de la actividad eléctrica del corazón en reposo.
Cada latido del corazón produce una actividad eléctrica y el electrocardiograma nos permite registrar esta activad y observar si hay alteraciones de ritmo cardíaco o crecimientos de aurículas y ventrículos (compartimentos del corazón), así como descartar infarto o angina (muerte o sufrimiento del tejido cardíaco).
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte alrededor del mundo, en los estudios estadísticos se observa que fallece más gente por problemas cardiovasculares que por otra causa, por eso el electrocardiograma (EKG) junto con una evaluación clínica completa, estimando el riesgo cardiovascular en porcentaje a 10 años es de suma importancia para conocer y poder cambiar los factores de riesgo y así modificando el estilo de vida disminuir este riesgo.