El distrito de Chillia, conocido comúnmente como Chilia, es uno de los trece distritos que integran la provincia de Pataz, ubicada en el departamento de La Libertad, al norte de Perú. Limita al norte con Parcoy, al sur con Taurija, al este con Buldibuyo y al oeste con el departamento de Áncash a través del río Marañón.
En términos eclesiásticos, pertenece a la Prelatura de Huamachuco.
Cuando los españoles llegaron en el siglo XVI durante el gobierno del virrey Francisco de Toledo en 1580, trajeron consigo la imagen de "San Juan Bautista" y eligieron inicialmente a "Canta" para fundar el pueblo. Sin embargo, después de aproximadamente cuatro años debido a problemas climáticos y escasez de agua, decidieron buscar otro lugar adecuado. Descubrieron un lugar encantador que hoy en día alberga la Iglesia Católica Matriz del Distrito de Chilia.
Según el Padre Manuel Ponte Sevillano en su libro "Nuestro Amor Chiliano", el asentamiento español en este lugar comenzó en 1580 y permaneció allí durante cuatro años, lo que sugiere que llegaron a esta cuenca impresionante alrededor de 1585.
Chilia fue oficialmente establecido como distrito el 29 de diciembre de 1856, según la Ley del 29 de diciembre de 1856 promulgada por el presidente Ramón Castilla. Se encuentra en la parte noroccidental de la provincia de Pataz, en la región La Libertad, Perú. Existen referencias de su existencia desde el año 1600, con la visita de Santo Toribio de Mogrovejo, y una fecha específica mencionada en 1798, aunque se considera el año 1874 como referencia para su fundación.
El nombre "Chilia" tiene un origen onomatopéyico derivado del trino de unas avecillas llamadas "Pichiuchancas" (gorrión andino), que solían posarse en las ramas de las "chilcas" en el pantano donde se construyó la Iglesia de la Virgen de Rosario.
En las alturas cercanas al distrito de Chilia, se encuentran vestigios históricos preincas, incluidas construcciones líticas con figuras de felinos y antropomórficas que remontan a las culturas Chavín y Huari. Algunos sitios relevantes son las ruinas de Pián-Nunamarca, Unchún, Pueblo Viejo, Las Torres y Charcoy. Además, hay canales de irrigación subterráneos que emergen en Winchus y los tres ríos, descubrimientos que fueron documentados por el historiador Julio C. Tello durante su expedición en el Marañón.
El arqueólogo Julio C. Tello y su equipo técnico llegaron a Chilia el 9 de diciembre de 1937, cruzando el río Marañón. Al día siguiente, exploraron las ruinas de Nunamarka junto con un grupo de chilianos.
La ciudadela de Nunamarca, distinta a cualquier otra zona arqueológica de la provincia pero igualmente fascinante, ha sido explorada y estudiada por varias décadas. A pesar de ello, tanto para el público como para los investigadores, sigue siendo una incertidumbre precisar con exactitud qué cultura habitó este lugar.
En los eventos del siglo XX, específicamente en 1937, Julio César Tello realizó una expedición que lo llevó desde Cajamarca de regreso a La Libertad, donde visitó el distrito de Chilia.
Texto de Tello:
Jueves 09/12/1937:
Hoy a las 6:30 partimos de la hacienda Deliciana hacia Chillia, que esta a una distancia de 5 leguas. Ascendimos en dos horas y luego atravesamos la jalca en una hora; después descendimos hacia Chillia. Llegamos a las 2 pm y nos alojamos en casa de don Wilfredo Honores. En la tarde recorrimos la plaza y algunas casas de particulares. Vimos varias piedras de arenisca con figuras en plano relieve representando pumas, monos, glifos y figuras mitológicas.
Archivo Tello, viernes 10/12/1937
A las 9 salimos a caballo, proporcionado por el Sr. Honores, con dirección a Nunamarka. Este monumento se halla al Este del pueblo de Chillia, como a 4 km y a una altura de más de 400 m sobre la cresta de un corte de roca calcárea que mira al Sur. El camino es bueno y en zigzag.
El templo de Nunamarka se halla al sudeste del camino que conduce a Parcoy, entre las chacras de don Miguel Domínguez. Ascendiendo al montículo, por el lado norte, lo primero que encontramos son montones de piedras formando cercos. Estas piedras son canteadas. En el terreno de cultivo aparecen algunos fragmentos de alfarería arcaica. En la parte alta y en el lado sur encontramos los muros superpuestos, o en acreción de piedras grandes con cuñas de piedras pequeñas. Además, un canal o galería que corre de Sur a Norte, en dirección ascendente, similar a las galerías angostas de Chavín. También, hay muchas piedras y kallanas.
El distrito de Chillia, situado en el departamento de La Libertad en el norte del Perú, forma parte de la provincia de Pataz y abarca una superficie de 300,04 km². Su relieve es accidentado debido a la influencia de la Cordillera de los Andes.
Chillia es uno de los trece distritos de la provincia de Pataz y está bajo la administración del Gobierno regional de La Libertad. Limita al norte con el distrito de Parcoy, al sur con el distrito de Taurija, al este con el distrito de Buldibuyo, y al oeste con el departamento de Áncash, separado por el río Marañón.