Después de haber trabajado durante todo el semestre (2-24), visualizamos y actualizamos la evaluación del uso del Simulador en las diferentes dimensiones:
Seguir haciendo: Destacar lo lúdico de la propuesta y el potencial que tiene para enganchar y desafiar a los alumnos. El docente debe continuar creando los medios necesarios para que la experiencia sea óptima, facilitando la lectura del material previo y potenciando la motivación.
Definir con precisión cual va a ser la orientación del Simulador con respecto a las modalidades mediadas por tecnología (ED y EDH).
Hacer más: La disposición de los resultados una vez finalizada una ronda es muy fría, no hay ninguna pantalla ni mensaje que indique el desempeño ni la performance ni ningún feedback llamativo y motivador con animaciones o propuestas para elaborar como sí lo tiene el Simulador “Líder por Primera Vez”.
Dentro de lo posible propondría (propondríamos) customizar este apartado para que el equipo de alumnos pueda ponerse totalmente y con plena conciencia en el rol gerencial y de liderazgo. Una interfaz más visual sería agradable en este sentido.
Puntualmente en la materia Dirección General, es necesario que la práctica con la herramienta esté asociada a la primera parte de la materia y no a la segunda. Tiene que sacarse más provecho de la temática de Cuadro de Mando Integral (CMI) y también de Toma de Decisiones.
Se debería facilitar además, enlaces más pertinentes hacia los tópicos importantes tanto en Marketing Internacional como en Marketing de Servicios.
Hacer menos: Por la experiencia que tuve en este semestre (como Embajador), el Simulador siempre premia más a aquellos equipos que proponen una estrategia bastante agresiva de Liderazgo en Costos. Es bastante complicado que alguien que proponga una estrategia de Diferenciación sólida, pueda incrementar exponencialmente el valor accionario de la empresa.
Después de jugar la primera ronda y si las cosas no salieron bien, es extremadamente complicado sanear o sacar de la crisis a la empresa, cuando en la realidad sí se puede hacer mucho a través de un Liderazgo Visionario, mediante paciencia, acción, equilibrio y engagement.
Por otro lado, en algunas cuestiones, el Simulador está demasiado orientado a lo contable, que, si bien en parte es necesario, contrasta con la posibilidad de proponer interacciones con variables que, para las materias asignadas, serían más relevantes, tales como decisiones estratégicas, Cuadro de Mando Integral o repercusiones en la cultura organizacional de los resultados del año de trabajo.
Muchas veces los alumnos pierden el foco cuando ven indicadores preocupantes como la Caja y la Producción en rojo. Dejan de pensar en la estrategia que plantearon e intentan poner números sin pensar demasiado para arreglar la situación y disminuir la incomodidad que esto les genera (es un sesgo en la toma de decisiones que tiene el Simulador).
Empezar a hacer: Aquí dependerá de la visión de la Universidad en cuanto a este tema. Los docentes siguen necesitando guía, acompañamiento y planificación. No todos se autogestionan y perciben diferentes cuestiones acerca de la utilidad y de la importancia del Simulador.
Como hay mucha potencial, el uso exhaustivo de Simuladores podría dar lugar hasta a una materia electiva, no solamente con los de BSK sino con otros que incorporen actividades de gestión y hasta con videojuegos de simulación tales como Football Manager.
Dejar de hacer: La actividad en Cátedras numerosas pierde un poco su brillo y es más difícil de gestionar para el Docente. En 5 grupos de por ejemplo, 12 personas, no todos se involucran como deberían hacerlo, dejando las decisiones a los más comprometidos, que sí, aprovechan plenamente la instancia.
Si se conoce que se va a trabajar con equipos en Simulaciones, Gestión Docente debería tomar nota de este tipo de sugerencias.