CUENTO
En un lugar muy lejano, nacía un joven llamado James Naismith, este joven era muy inteligente y estaba en este mundo para grandes cosas. A una corta edad perdió a sus padres, por lo que desde muy joven tuvo que empezar a valerse por si mismo, convirtiéndose en un hombre a temprana edad. A medida que fue creciendo fue desarrollando habilidades para los deportes pero también contaba con un don para enseñarlo, por lo que cuando se volvió adulto pensó "debo mejorar este mundo, y se como lograrlo" por lo que se convirtió en profesor de educación física, pero no solo un profesor convencional, el estaba decidido a realizar un cambio y dejar su huella para ser recordado por siempre. Unb día, aburrido de los mismos deportes de siempre, recordó que su abuelo un día llevaba una canasta con comida, y en el camino se le había caído un durazno, por lo que se detuvo y desde donde cayo el durazno lo lanzo para dejarlo dentro de la canasta. así que ingeniosamente se puso manos a la obra, y solicito a la universidad donde dictaba clases que por favor colgaran una canasta y cogió un melocotón que tenia una forma como de pelota, y pensó porque no intentar meter este melocotón en la canasta, y por cada vez que se logre dejar dentro de la canasta, dar un premio. Empezó a lanzar el melocotón, y sus estudiantes siguieron el ejemplo y sorprendidos descubrieron que era muy divertido, pero como era tedioso cada vez que entraba en la canasta tener que bajar el melocotón, decidieron abrir la canasta por debajo para que directamente cayera al suelo, y para no dañar la comida utilizaron un balón de futbol, !fue la mejor clase de mi vida! decían los estudiantes. Al ver que tanto les gusto ahora adulto James, decidió empezar a dictar la clase basándose en este nuevo deporte, al que llamo baloncesto, esto dado que se utilizaba un balón y una canasta o cesta de mercado, fue así que se creo el baloncesto y James logro que su nombre jamás sea olvidado.