La organización TIKÀ desarrolla dos acciones de gobernanza: monitoreo comunitario y el monitoreo biológico. Estas son acciones derivadas de las decisiones de los pescadores y pescadores que se han unido y organizado para conservar y proteger la biodiversidad de su territorio, en este caso. El sistema lagunar Yahuarcaca con su quebrada, lagos, bosques inundables y toda su biodiversidad asociada. El monitoreo permite realizar una evaluación y seguimiento al funcionamiento de las estrategias de conservación, manejo y de las decisiones que se están tomando sobre el territorio, en este caso de los acuerdos de pesca actuales reconocidos por la AUNAP, los acuerdos de pesca de la organización, y los acuerdos de manejo del territorio que están en creación.
El monitoreo biológico permite hacer seguimiento a las tallas mínimas, los ciclos de reproducción, la madurez gonadal y las especies del ecosistema acuático. Con estos datos, podemos hacer monitoreo y seguimiento sobre el estado de conservación o pérdida de la biodiversidad pesquera.
El monitoreo comunitario permite conocer el estado de la zona que se priorice para conservar o manejar y tomar las medidas necesarias para ajustar las estrategias y acciones, conforme se evidencia el avance o no hacia los objetivos que se quieren alcanzar. Cuando se implementan estrategias de monitoreo que incluyen la participación activa de las comunidades locales en todo el proceso se habla de monitoreo comunitario. A continuación se presentan el ciclo del monitoreo comunitario.