Desde nuestra organización, TIKA, los acuerdos de pesca han sido una herramienta fundamental para recuperar, proteger y regular de manera autónoma el uso de los recursos pesqueros en el sistema lagunar y la quebrada de Yahuarcaca. Estos acuerdos surgieron como respuesta a la creciente preocupación por la sobrepesca, el uso de artes prohibidas y el deterioro de nuestros lagos, impulsando un proceso colectivo de reflexión, diálogo y acción entre pescadores, sabedores, líderes comunitarios y jóvenes de nuestras siete comunidades.
Construidos desde nuestros propios saberes, estos acuerdos se basan en el respeto por los ciclos del agua, las especies y las relaciones entre el ser humano y la naturaleza. Definen normas internas sobre los tamaños permitidos de captura, las temporadas de pesca, las zonas de protección, los tipos de artes autorizadas y las sanciones en caso de incumplimiento, promoviendo prácticas sostenibles que respetan la biodiversidad y la cultura.
Este proceso de autorregulación fue reconocido oficialmente por el Estado colombiano con la expedición de la Resolución 1784 de 2016 de la AUNAP, que reglamenta la actividad pesquera en el sistema Yahuarcaca teniendo como base nuestros acuerdos comunitarios. Esta resolución representa un hito en la gobernanza ambiental participativa en la Amazonía colombiana y una victoria en la defensa del derecho de los pueblos indígenas a manejar sus propios territorios.